La enseñanza tercermundista.
José Antonio Córdoba.-Pero también es preocupante, cuando te enteras que nuestra enseñanza se exporta a otros países ¡pobrecitos!
Hace algunas semanas que vengo rumiando como preparar un artículo sobre la enseñanza. Concretamente, me comentaban unos amigos sobre la situación a la que se enfrentan los profesores/as interinos/as y, los opositores a las plazas de maestros/as. Un tema que, si bien, ya resulta casi patético hablar de bajas, sustituciones y ausencias, ahora hay que sumarle el planteamiento que la Junta de Andalucía hace para las oposiciones de Magisterio, donde entre otros aspectos se permite que concursen en nuestra comunidad opositores de otras comunidades, sin el menor reparo.
Sírvase de ejemplo que: “un opositor/a de magisterio andaluz, para presentarse a una plaza en Cataluña, debe de saber catalán, requisito imprescindible, cosa que el catalán que se presenta a una plaza en Andalucía, no necesita. Podemos pensar que como padres o madres con hijos en edad escolar ¡ni nos va, ni nos viene!, este tema. Pudiera ser, siempre y cuando, esto no se reflejara en el funcionamiento escolar de nuestros hijos, algo que por desgracia ocurre con más frecuencia de la que pensamos y, primordialmente los padres y madres no nos queremos dar por enterados.
Hasta aquí, es un tema quizás algo que queda fuera de nuestro alcance, pero porque los permitimos los padres y madres ¡ojo! Pero hoy, miércoles viene en el Diario de Cádiz, una nota de prensa de la AMPA del Blas Infante: “Los padres del colegio Blas Infante se quejan a la Junta de falta de maestros”, donde precisamente se recoge esta problemática, reflejada (me reitero) en nuestros hijos/as. Estas notas de prensa deberían de ser más constantes en nuestros diarios, pues son infinidad de cuestiones las que afectan a la educación de nuestros retoños y las dejamos pasar por total desidia, tanto de los padres y madres a nivel particular, como en colectivos a través de las AMPA.
En nuestro país se habla de la problemática del paro, cómo incidencia principal en nuestra sociedad, ¡ahora bien!, no es menos cierto, que esta problemática quede en segundo plano cuando hablamos de la enseñanza en España. Una enseñanza orientada a hacer de nuestros hijos grandes incultos y lo que es peor, incide en el conocido absentismo escolar. Recordemos que la enseñanza es una corriente fluida entre el centro y los padres, dónde nuestros hijos deben navegar y no hundirse, tal cual, lo hacen hoy.

