Cartas de una sombra
¿Estamos preparados? José A. Córdoba.-Esta es una cuestión muy discutida desde la mitad del siglo pasado, cuando se abriera la veda al mundo extraterrestre, a la conciencia social de, “vida fuera del planeta”
A mí, particularmente siempre me ha gustado esa teoría que propone como origen de la vida en la Tierra, los confines del Universo. Habrá otras mucho más interesantes a ojos del lector, pero a veces cuando intento comprenderme y comprender el concepto general de la Humanidad, se me hace muy baladí pensar que estamos aquí como la planta de nuestro salón, esperando ser regada, de vez en cuando podada y las hojas secas retiradas, hasta que un golpe de calor o frio la manda a la basura. Sin embrago, como la planta no llegó a la esquina del salón por sus propios medios, creo que tampoco lo hicimos nosotros o nuestras células.
El principio, ¿porqué no tenemos un recuerdo colectivo de nuestro principio como especie? No hace mucho, que escuchaba de cómo existe la posibilidad de que nuestro ADN conserve en algún punto esa información que a nosotros nos falta y que no paramos de buscar. Pero buscamos desde nuestra perspectiva, desde nuestros prejuicios y condicionamientos. Hemos pasado de un universo bidimensional a uno cuatro dimensional en tan corto espacio de tiempo que genéticamente los de a pie apenas acercamos a comprender, de golpe y porrazo se nos plantea que el universo es más grande aún de lo que hemos aprendido, con el consiguiente añadido de que si antes era imposible encontrar vida, ahora con un espacio cuatro dimensional ¿qué?
Cuando antes decía que buscábamos condicionado, es por la sencilla razón de que cuando buscas algo y estás condicionado de antemano, la visión de búsqueda se reduce considerablemente, por lo cual podemos tener el fin de esa búsqueda al alcance de la mano y no estar viéndolo.
Pero la cuestión titular de esta columna, es clara y concisa, no tanto su respuesta. Baste una mirada global a nuestro planeta, a la humanidad que lo habita, y si hablamos de la que lo rige, ¡amárrate los machos!
Nuestra especie sigue muy arraigada en la violencia, todo lo contrario es una utopía, ¿cuántos no han visto el video de la pelea entre menores, en Cataluña?, ¿Qué han aprendido de visionar esas imágenes?, Quizás lo mismo que viendo los programas del corazón, ¡NÁ! Estarán los que atestigüen que es un fenómeno aislado, esporádico… Pero lo innato al ser humano está vivo.
Pensemos por un momento que marchamos en coche por la calle de una ciudad cualquiera, y te acercas a un barrio en pleno conflicto social, barricadas, guerras callejeras, etc., ¿pararías y entrarías a dar un paseo?, ¿intentarías hablar con los que allí se afanan en la lucha?, probablemente no, y pues somos partidistas y solo atenderíamos como ciertas la versión del primero contactado.
