Cartas de una sombra
José Antonio Córdoba.-En estos días… Se viene comentado de la puesta en libertad de un miembro de E.T.A.
Sucediéndose las unas a otras están las innumerables hipótesis y conjeturas sobre los motivos que han llevado al gobierno de la Nación a proceder en dicha forma. Pero lo que realmente me toca las narices y me hierve la sangre, es cuando, en defensa de los Derechos Humanos se enarbolan banderas para proteger a estas escorias de la sociedad. Creo que como un servidor, innumerables españoles de esta Nación que es España (una e indivisible), nos preguntamos ¿dónde están los derechos humanos?, de: Mara Jesús Arcos; Andrés Segovia; Antonio Fernández; Miguel Ángel Iñigo; Andrés Silverio; Juan Manuel Torres. Estas son algunas de las miles de víctimas de, sanguinarios como el que se ha puesto de moda por hacer una huelga de hambre. ¿Dónde estaban los Derechos Humanos de estas víctimas cuando fueron abatidos a tiro o elevados a los aires por una bomba-lapa?
¿Debemos de ser civilizados mientras nuestros amigos o familiares están a merced de una tribu de…? ¡En fin!, que encima de vivir el acoso de estos, tenemos el miedo por las imprudencias que cometan los que nos gobiernan, abanderando los Derechos Humanos del que pistola en mano, o bomba-lapa ejecuta a nuestro marido o mujer; padre o madre; hijo/a, etc. Tal está la cosa que matando a tu vecino, ingresa en prisión y haciendo huelga de hambre, sale en libertad vigilada, con los suficientes métodos de seguridad “una cajita de 24 preservativos”, siempre que gobierne ZP y sus hijitos de…
Yo prefiero tener un presidente de gobierno menos charlatán y más radical con aquellos que matan a españoles. Que sus cabezas colgaran en las calles, siendo ejemplo de cómo podrían acabar ellos si sus balas o bombas truncan la vida de un español, dejando a familias enteres mermadas de sus seres queridos.
Condena imparcial de todo terrorista que atente a la paz nacional y/o mundial.”
Cinco años después seguimos pagando la sociedad española las estupideces que cometieron los socialistas de ZP. Cinco años después las víctimas de ETA se revuelven en sus tumbas. Cinco años después las familias de las víctimas de ETA ven como sus derechos humanos son pisoteados por esa izquierda idealista de un mundo igual. ¿Puede ser igual el asesino que la víctima?, ¿dónde estaban los derechos de las victimas el día de su asesinato? En el mismo lugar donde descansa la inteligencia de aquellos que un día se propusieron dar a ETA lo que no les corresponde, la dignidad de las víctimas y de sus familias.
Me sumo a la indignación colectiva de todo español/a que ha sentido vulnerado sus derechos con estas políticas de paz con el mundo de ETA. Pues cuando se atenta contra un/a español/a, todos somos víctimas y no meros espectadores como nos han propuesto los socialistas.

