Cartas de una sombra
José Antonio Córdoba.-Con la cual la sociedad española asiste al circo mediático que entorno a los fraudes y corruptelas de políticos y demás personajes, tenemos diariamente.
¡Hoy, quizás quede empañado este espectáculo, por la tragedia del tren en tierras de Galicia!, Mis condolencias a las familias de las víctimas.
Si bien es triste que diariamente estemos asistiendo a una pantomima de debates en torno a estos casos de corrupciones, lo es aún peor cuando te llaman la atención por mencionarlos en columnas como estas.
Y lo comprendo. Comprendo que estas páginas no son de relevancia nacional, pero es un medio legítimo para expresar la opinión que como ciudadano me merece la situación política actual, por encima de militar en un partido. A la fecha, sigo sin entender -eso es porque soy muy, muy cortito- que aquí yo no pueda mencionar y menos aún hablar del “amigo Bárcenas”, es triste. Triste es saber, la cantidad de millones de euros que un partido utiliza para financiar sus caprichos, mientras que los que militamos y damos base a ese partido, nos comemos ¡un carajo! Pero aún es más triste, cuando el partido del “vecino” se ha estado lucrando con el dinero que correspondería a cientos de personas, que sin otro ingreso económico, dependen de un desempleo o ayuda para subsistir.
Pero ya no es triste, sino que jode con todas la letras, no que se lleven el dinero que pudiera corresponder al ciudadano, sino todas la lacra política que se suma a negar que estos hechos sean ciertos, mientras que no sean probados judicialmente.
¡Vamos, que no es preocupante el rumor en sí! No debemos de dar credibilidad a unos comentarios, no debemos desprestigiar la figura del político por un rumor. Desgraciadamente es España el rumor de la corrupción llevamos mucho, mucho, demasiado tiempo escuchándolo. Y nos es tan familiar que ya le hemos perdido el miedo. Y cuando le perdemos el miedo al peligro, estamos perdido.
Somos meros espectadores de una telenovela, de un gran hermano, de una serie de la que estamos ansiados de nuevos capítulos para poder tener de que hablar al salir a la calle.
Series, nos han hecho ya, una del Rey, de Mario Conde, la próxima de Zapatero y en cartelera: “Gobierno y Oposición las dos caras de una misma moneda”
Pero lo preocupante del asunto, es que no se sabe como acabar con esto. A este paso se cambiará en los institutos la asignatura de Ciudadanía por la de Corrupción.

