Las tres “J”
José Antonio Córdoba.-Cuando buscas referencias, no porque falte en mi lectura, más bien por ampliarla, terminas encontrándote con tres personajes inseparables, indisolubles uno sobre otro, forman una verdadera Trinidad en la Tierra.
De la primera “J”, nos es más conocido su final que su vida. Todos los textos consiente en afirmar que fue él quien preparó la llegada del segundo, es decir, el primero Juan el Bautista, precursor de la venida de Jesús, del tercero no nos queda duda de que nos referimos al apóstol Juan, quien plasmó la vida de Jesús en papel para la posteridad. Este es un claro ejemplo de: “lo que es en el cielo, también será en la Tierra”. Si en el cielo tenemos al “Padre, Hijo y Espíritu Santo”, acá en la Tierra están “Juan Bautista, Jesús de Nazaret y Juan Apóstol”
En los textos que me conciernen es verdad que quien mayor ocupación da es el Bautista. Figura que trascendió de lo físico a lo esotérico, desde el momento mismo de su muerte. Aunque los textos sagrados nos confortan diciendo que la suerte del Bautista fue un juego de alcoba, de celos y odios. Bien es cierto que el símbolo de la decapitación oculta algo más, sirviéndonos de base que la cabeza fue entregada en bandeja. Como decía, la simbología de la decapitación era bastante fuerte en nuestra antigüedad, ya que se entendía que el saber se ocultaba en ella y que privando a su propietario de poseerla no solo se le arrebataba la vida, sino que quien ostentase el oseo trofeo tendría acceso al saber que acumulaba el difunto en vida. Si mal no recuerdo, creo que en la antigüedad existía una plegaria por la cual ante el cuerpo decapitado se recitaba una plegaria por la cual el recitador se adueñaba de la alma del difunto.
Nos queda claro que Juan El Bautista era alguien que irrumpió con dureza en su época, promulgaba unos valores y unas verdades que si bien se sabían de ciertas, no era de agrado el recordarlas o manifestarlas en público.
Con el paso de los siglos en ciertos círculos se ha dotado a la figura de Juan El Bautista de la importancia que gozaba en el momento mismo de su muerte, recordemos que los textos sagrados nos hablan de que Herodes accedió a la muerte de Juan, a pesar de que estaban congeniando, es decir, que la sabiduría de Juan iba más allá de la charlatanería que se extendía por las calles de la época. Juan El Bautista adquirió gran relevancia de la mano de la Orden del Temple, quienes veneraron su figura con gran Pasión. Muestra de ello es los innumerables edificios religiosos vinculados total o parcialmente a este mártir.
Juan es solo una de las tres figuras que conforman la Trinidad Terrestre…