Cartas de una sombra
Sorprende saber los expolios que se suceden sobre el Patrimonio Monumental, Social y Cultural de nuestra villa.
Hoy acompaña a estas letras, una imagen de lo que vengo comentando, la CASA DEL CARRIL, por lo que es un elemento local más, que se suma a la lista interminable de expolios. Vean el significando de EXPOLIAR, en la R.A.E.
He tenido la oportunidad de visitar distintos lugares de nuestra geografía, y siempre busco esos pequeños matices en torno a la piedra o el ladrillo. Y me asusta comprobar como el afán destructor solo es superado por el de construir sin sentido, por esa agonía de especulación urbanística que ha dejado inmuebles abandonados o cerrados a doquier.
Hemos destruido nuestro legado para permitir establecer una huella futurista sin valor histórico y menos aún, cultural. Ante nosotros se levantan un sin sentido de edificaciones que nada dicen de nuestra huella en la historia.
Queda patente que la falta de valores que nuestros hijos están asimilando está fomentada por estos que veladamente permiten dichos “crímenes urbanísticos”
¿Dónde quedan hoy esas “mesas de camilla” por la Circunnavegación?, ¿qué hacen para velar en defensa de la riqueza de nuestro patrimonio, de nuestra cultura? Dirán que eso no le compete, que solo están para inaugurar azulejos, y quizás, solo quizás tengan razón. Pero a este paso llegaremos al 2019, enseñando en azulejos lo que hasta hace poco era físico en el espacio urbanístico de nuestra villa, y que desaparece, como lo hace la casa del carril, en favor de un contratista, de un particular con cartera abultada o de un político con el ego más grande que su cartera.

