Cartas de una sombra

José Antonio Córdoba
De Bestia
José Antonio Córdoba.-Entre la gente común se producen grandes y pequeñas historias; bellas y tristes; con penas o alegrías. En definitiva, historias que nos hacen aprender.Hoy traigo una que me han pedido publique, y así lo hago. Como solo tengo la información que él me cuenta, os la presento como una carta.Querida Bella: Una mañana el destino, Dios, o la causalidad, como gustes de llamar, quiso que nos cruzáramos. Reconozco que en aquel momento, ni tu belleza, ni tu fortuna a mi me cautivaron, fueron tus palabras las que derribaron mis corazas, fue un haz de luz que barrió toda mi oscuridad, desde entonces cierro los ojos y solo veo tus ojos verdes, los mismos que me recriminabas por no haberme fijado en un primer momento. Pero uno es hombre y por lo tato de mente distraída.


El tiempo en cada uno ha pasado de una forma distinta, a ti te ha tratado en mejor medida, mejorando tu juventud pasada, de ahí que te llame “BELLA”. En mi, la juventud me desmejorado, de ahí lo de “BESTIA”, eso sí, sin castillo, ni opulencias. Ni besos me harán recuperar una belleza juvenil.

Esta que es la vida, a cada cual nos a atacado de formas similares, donde los momentos buenos han sido eclipsados por los malos, perdiendo una parte de nosotros por el camino, pero a lo mejor de otra manera no hubiésemos llegado hasta aquí. Tú de rosas por el camino, y yo, pidiendo que me publiquen esta carta.

No quiero que esta historia, sea como de las estrellas fugaces, un instante. Si el tiempo pudiera dominar, los astros y el tiempo detendría, pero soy un simple mortal con el único poder de mi orgullo. No tengo oro, ni palacios, solo me tengo a mi mismo y es lo que te ofrezco. Pudiera prometerte tantas cosas, que dichas promesas el viento se llevaría. Podría, si fuera mi intención, envolverme en papel de regalo para ti, pero no sería entonces yo, sería más de lo mismo que te has encontrado por la vida.

Como las palabras son del viento, fácil de llevar, pido esta impresión, para tu corazón. Pues solo tengo el palpitar de las teclas de estas letras y de mi pequeño músculo romántico.

Esta Bestia, no es como la del cuento, que sin yo saber tanto gustas, cuando a las puertas de la muerte, la compasión de Bella lo devuelve al estado natural. Bestia soy y como tal moriré, y de ti no pido compasión, sino atención.

Estas palabras llegan a su fin, solo decir: “Para Bella de Bestia”. Un día creíste en bellas historias, hoy te pido únicamente que creas. Creer que puedes recuperar la niña que siempre habita en ti, y que me ha cautivado.

N.A.: Espero haber transcrito bien las palabras, con esta carta

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