Cartas de una sombra
José Antonio Córdoba.-Es difícil de explicar en palabras la ilusión de tener una nueva vida entre los brazos.Poder contemplarlo, después de haberlo tenido día tras día tomando forma en tu interior.
El alumbramiento pese a la frialdad de los paritorios, sigue entrañando amor, calor humano y magia. Que puedo decir como hombre a su madre, Ana, de este momento tan especial, que ella no sienta.
El pasado martes 10 de enero llego al mundo este bello lucero. Su nombre a ojos de Dios y los hombres, es José Luís Fosela Llaca.
Juan Antonio padre de este lucero, ¿qué puedo decirte?, si en tu rostro se vislumbra todo el orgullo y la felicidad paternal, acompañado con los retazos del cansancio característicos de estos momentos.
Los abuelos José Luís y Mª Carmen, y la abuela Loli, necesitan tantos baberos como el peque.
Pero no dejemos atrás a la hermana mayor del pequeño José Luís. De apenas ochenta centímetros de altura y veintiún meses. Manuela, ya tiene su nenuco. Ella le llama Nene. En su rostro se vislumbra sorpresa, desconcierto, pero también felicidad.
¡Qué Dios os bendiga! Y seáis enormemente felices. Abrazo y besos para todos/as.

