Cartas de una sombra

José Antonio Córdoba
Las Cruzadas imaginarias del S. XXI
José Antonio Córdoba .- En estos días he tenido la oportunidad de visionar algunos documentales que aún separados en argumentos y épocas distintas, cuando toca al individuo humano y admirado de desconocimientos tiende a convertirlo todo ello en un batido, cual una vez listo para su consumo añadirá especias complementarias para endulzar su sabor. Todo cuanto leo, veo u oigo, procuro me sirva para comprender un poco más el mundo de los templarios y su entorno, ese entorno que a la vez que se transformaba, producía cambios significativos en la Orden.
 
La magnificencia de las estrellas, planetas y demás objetos u organismos del Universo, no deja de sorprenderte, evoluciones de millones de años. Pero esas evoluciones han venido transformando nuestro planeta, es algo maravilloso y enamoradizo.
 
Pero llega el apartado del hombre. Y aquí es donde nos echamos a temblar todos, pues si existe un organismo impredecible en esta orquesta universal, somos nosotros. Durante milenios las luchas por tierras, mujeres, envidias o codicia, vienen marcando el patrón de la humanidad. Y tenemos la tranquilidad de decir, que estos acontecimientos eran del pasado. Pero sinceramente “somos tan estúpidos”, no vemos las noticias en cualquier medio diariamente. ¿Y no formamos en silencio, parte de esa noticia? ¿No alimentamos nosotros esos tipos de sucesos indirectamente? Sin embargo, la comodidad de una barra de bar, o el salón de tu casa, es lo más cerca que podremos estar de intervenir en el devenir de la humanidad.
 
Cuando aquí se hable de llevar la civilización a lugares como Irak o Afganistán, poco comprendemos el verdadero error que nosotros “los civilizados” estamos cometiendo con respecto a esos pueblos. Visionando un reportaje sobre Afganistán, te das cuenta hasta el punto en el que un pueblo se involucra en su salvación. Mientras que Europa y Estados Unidos, concentran en crear una democracia imaginara, sin base, fundamentos, ni creencias. El afgano, muere por su tierra; por los fundamentos de su cultura, y por su creencia o Fe.  “Los errores del pasado se repiten.”

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