¿Crisis? ¡Estafa!
“Me presento a las elecciones sabiendo muy bien cómo están las cosas, o por lo menos, parte de las cosas, y por tanto soy consciente de eso y no me voy a quejar de la herencia que reciba” (Mariano Rajoy). José A. Bustamante .– Mi último artículo de fecha 28 de junio lo cerré con la siguiente frase: “lo peor está aún por llegar, y los únicos culpables de la situación seremos los propios ciudadanos ya que volverán a sacar otro estudio que demuestre que hemos pecado y que nos merecemos todo lo que nos está pasando”. No han pasado ni dos semanas de eso, y ya tenemos la explicación del ministro de Hacienda a la subida del IVA: hay mucho fraude.
Por supuesto no se les ocurre perseguir dicho fraude, más bien todo lo contrario, amnistía fiscal para los grandes defraudadores que nos dijeron que iban a pagar un 10% (como si eso fuera un logro) pero que, una vez publicada la orden ministerial y leída la letra pequeña, desvela que las penalizaciones efectivas pueden ser menores, incluso ridículas, llegando al 1%.
Estamos hablando del mismo Montoro que desde su influyente despacho “Montoro y Asociados” se dedico durante años a asesorar fiscalmente a contribuyentes cuya principal razón de ser era básicamente no pagar a la Hacienda Pública. “No más IVA, no más IVA”, coreaba Rajoy en abril de 2010. ¡Qué tiempos aquellos!
“Antipatriota”, llamaron desde el PP a Rubalcaba cuando éste dijo que se debería intentar ampliar el plazo para el cumplimiento del objetivo del déficit en uno o dos años. “Antipatriota”, porque decir eso era generar desconfianza, decían desde el bando de las gaviotas. Sin embargo tienen entre sus filas al generador de desconfianza por antonomasia: Luis de Guindos, y no lo digo precisamente porque este señor, ahora ministro de Economía, fuera el hombre fuerte de Lehman Brothers (el banco que protagonizó el agujero financiero más grande de la historia con 613.000 millones) en Europa, sino porque este señor, tan solo tres días después de haber sido investido, cogió un avión dirección EEUU y dijo que la banca española necesitaba una inversión de 50.000 millones. Generar confianza se llama eso…
La famosa prima de riesgo es una magnífica referencia a la hora de valorar esa confianza, y resulta que se encuentra ahora 200 puntos por encima de cómo se la encontró el actual gobierno cuando llegó. En la que va de año ha subido un 62%, y lo que es más significativo: países como Irlanda o Italia que por aquellas fechas tenían su prima muy por encima nuestra, ahora la tienen bastante inferior a la nuestra. Esta es la consecuencia de la “política generadora de confianza” de este gobierno. Estos fríos números son el resultado directo de su trabajo.
Subida de los impuestos especiales-medioambientales, supresión de paga extra a funcionarios, reforma de las pensiones, supresión de la deducción por vivienda, reducción prestación de desempleo al 50% desde el séptimo mes, subida del tipo reducido del IVA del 8% al 10%, subida del tipo general del IVA del 18% al 21%. Medidas todas que afectan directamente a nuestros bolsillos. Medidas que, ya no solo no generan confianza, sino que generará que el consume baje aún más, lo que hará que más comercios cierren, que más gente vaya al paro y que esta crisis-estafa deje como un solar todo aquello que se tardó tantos años en construir.
Ver promesas del PP “En época de crisis tienes derecho a que se bajen los impuestos”, “nadie en época de crisis y recesión sube los impuestos”, “vamos a bajar el IRPF”, “el Partido Popular no va a apoyar abaratar el despido en ningún caso”, “el Partido Popular se compromete a que Educación ni Sanidad ni Pensiones jamás se vean afectadas por la crisis económica”, “le pido (a ZP) que no permita una nueva subida de la luz, porque eso afecta al poder adquisitivo de la gente”, “ni subir los impuestos ni perdonar a los que no pagan”, “el que la prima de riesgo esté tan alta tiene responsables políticos, y esos responsables políticos están en el gobierno”, “que no cuenten con el Partido Popular para inyectar ni un euro en los bancos que no vaya a las familias y a las pequeñas y medianas empresas”, “no va a haber ningún rescate de la banca española”. Frases míticas todas ellas (recogidas en un magnífico video) que han pasado tristemente a los anales de la historia española. Frases, todas ellas, que se merecen un artículo por sí solas, pero sin duda me quedo con la que encabezaba este escrito: “Me presento a las elecciones sabiendo muy bien cómo están las cosas, o por lo menos, parte de las cosas, y por tanto soy consciente de eso y no me voy a quejar de la herencia que reciba”.
