Sin pelos en la lengua
Primero. Toda la responsabilidad recae en los distintas corporaciones que nos han ido gobernando, sobre todo en los últimos años. Unos políticos incapaces de ver que la Feria iba perdiendo poco a poco su esencia y que se encaminaba, a pasos agigantados, a la debacle de una macrobotellona. Una clase política que se regodeaba de las exquisiteces de nuestra Feria, sin mirar en el futuro. Los distintos Delegados de Fiestas (y esto lo podemos corrobora con el balance super optimista del actual) de que la Feria ha sido espléndida, maravillosa, que toda Sanlucar y el mundo mundial se ha dado cita en el paseo de la Calzada, para disfrutar de la”mejor feria de la provincia”, ha hecho mucho daño a la misma.
Ese egocentrismo, ese mirarse el ombligo ha sido una venda en los ojos para no ver el devenir de una de las fiestas más populares de Sanlúcar. Y esto no es nuevo, durante muchos años era un tabú, estaba prohibido, bajo pena de que te tacharan de antisanluqueño, criticar la Feria, y mucho menos cuestionar su ubicación. Pues era un mantra extendido por toda la ciudad, que como el paseo de la Calzada no habría un recinto mejor, que era insuperable el marco donde celebramos nuestra querida Feria. No había entrevista en prensa, televisión o radio que no saliera de labios del alcalde o alcaldesa de turno y del delegado correspondiente, frases de esta jaez: “La Feria de Sanlúcar es la hermana pequeña de la de Sevilla”; “No hay una Feria que se celebre y tenga como fondo el azul del mar”. Frases como estas han sido una loza para que los sanluqueños en general (incluidos los políticos, y éstos los primeros), se sentaran a reflexionar de una vez en lo que en realidad era nuestra Feria, de ahí que hablar del cambio de sitio era poco más o menos que una herejía, y una locura de gente sin dos dedos de frente. Muchos años y muchas críticas, que a modo de gotitas de agua, ha costado para horadar por fin el muro levantado sobre el mito de la Calzada como el lugar idóneo e indiscutible para la celebración de nuestra Feria.
Mientras el mantra se introducía en las mentes de los sanluqueños cual si fuera un lavado de cerebro, había otros sanluqueños, entre los que me encuentro, que tiempo ha, ya venía denunciando que la Calzada no era el mejor lugar y que la Feria había que cambiarla. Porque eso de que nadie puede disfrutar de una Feria con un telón de fondo del mar es un camelo, ya que la playa y el Coto eran tapadas sistemáticamente un año sí y otro también por una enorme carpa donde se ubicaba la caseta municipal; a los que otros años se le unía otra larga fila de casetas y por supuestos cientos de camiones y de caravanas de feriantes, que aparcan sus vehículos encima del propio paseo marítimo. La playa servía casi exclusivamente para cagodrómo y follódromo, así tal como suena, por eso esta columna se denomina ”sin pelos en la lengua”. Por lo tanto, me pregunto: ¿dónde está la belleza, la magia, el duende y la imagen turística de una Feria a orillas del mar?
Segundo. He analizado una primera cuestión de porque hemos llegado a esta situación: la propaganda política, llena de tópicos y chorradas, como decir que nuestra Feria era la mejor de la provincia o la hermana pequeña de Sevilla. Vamos es como comparar al Real Madrid, con su enorme presupuesto e historia, con un equipo humilde de tercera división.
Junto a la propaganda está también la incapacidad de gestión de nuestros gobernantes, inútiles para afrontar proyectos ambiciosos y valientes, para tomar decisiones que pueden parecer al principio impopulares, pero con el paso del tiempo de seguro darían sus frutos. Ningún alcalde ha querido pasar a la historia por ser el que cambió la Feria de ubicación, temiendo perder unas elecciones. Y así, por dejadez, por apatía, por falta de cojones, se han ido pasando los años, mientras nuestra Feria iba desarrollando poco a poco el cáncer, que al final se ha convertido en una metástasis, hiriendo de muerte a nuestra Feria. Ante este diagnostico sólo queda la amputación completa, es decir, el cambio total y radical en la organización de este evento. Y eso pasa por el urgente cambio de ubicación del recinto ferial. Eso parece que ya ha calado en la mente de nuestros obtusos dirigentes, pero ahora el problema estriba en buscar un sitio adecuado y el dinero suficiente para llevarlo a cabo. En cuanto a lo primero, vuelven a demostrar su incapacidad e ineptitud, pues el proyecto es llevar la Feria a los terrenos donde actualmente está instalada la Sociedad de Carreras de Caballos. Para un servidor no es más que desplazar el problema de un lugar a otro y esto lo baso en lo siguiente:
a) Es un lugar mal situado, con unas pésimas condiciones de conexión, es un fondo de un saco, un tapón.
b) Tendría a pocos metros una Depuradora apestosa, una imagen deplorable y un olor a mierda insoportable.
c) Volveríamos a molestar a los vecinos, pues es una zona que está poblada por numerosas viviendas.
d) Nuevamente los visitantes de otras localidades tendrían que atravesar casi toda la ciudad para llegar al recinto ferial, con lo que el tráfico se colapsaría, la prueba la tenemos cuando hay carreras de caballos, la que se monta en ese mismo lugar.
e) La Feria no podría crecer, ya que la playa por un lado y las edificaciones por otro, le impedirían dicho espaciamiento, y dudo que en esos terrenos haya espacio suficiente para una buena bolsa de aparcamiento, para un digno paseo de caballos, para soportar todo lo que conlleva la celebración de un evento de tal magnitud.
En cuanto al segundo problema, el económico, siempre se nos contó por los distintos equipos de gobierno que la Feria de Sanlúcar dejaba beneficios, algo que ya no sucede, mas bien que nos cuesta, por lo que se ha desaprovechado muchos años en los que, si de verdad la Feria dejaba buenos dividendos, éstos no se han aprovechado para invertirlo en un nuevo recinto. Así que si llevamos 42 años con la Feria en la Calzada pienso que pasaran otros tantos hasta que veamos el cambio de ubicación, y por supuesto que éste no sea el que tienen previsto, porque sería un nuevo caos, una nueva metedura de pata, un fiasco más y nuevo mamarracho.
Como esto se está alargando y no es cuestión de cansar al sufrido lector, lo dejo aquí, pero haciendo constar que un servidor, con mi modesto punto de vista, tiene su propio proyecto para instalar y mejorar nuestra genuina Feria, pero eso lo dejo para otra ocasión, no en vano tampoco es cuestión de facilitarle el trabajo a los ínclitos políticos que nos gobiernan. Ya que cobran, que se estrujen las meninges y piensen, que para eso se les paga y muy bien por cierto.

