Hola, hermano

Eduardo Dominguez Lobato-Rubio
Hola , hermano…… en América
Eduardo Dominguez-Lobato Rubio.-Hola , hermano, te veo por internet, ya lo sé, pero hoy quería escribir, escribirte como antes, con esta pluma sobre el papel, después de casi cinco años, porque para cinco años va que no te echo el ojo.
 Y ahora, qué razón tenías cuando en aquel 2008 corrías como alma que se lleva el diablo para aquel Santiago de Chile, cuando las cosas por aquí empezaban por los primeros resfriados financieros.
 Qué olfato tenías por aquellos días, qué manera de adelantarte a las cosas cuando ahora estamos como estamos y vosotros estáis donde estáis.


 Quién lo diría antes, desde aquellos quinientos años, que los indios serían como la antigua Europa y que la Europa de hoy sería, como indios, que los negros serían los blancos y los blancos trabajando como los negros,…. algunos, que los amarillos fueran de oro, y los dorados perdieran el color, que la civilización viniera desde ese Estrecho de Magallanes y Santiago y que el centro de esta Europa ardería entre politiquerías, hombres de Estado y figuras descompuestas.
 
 Por aquí, ya ves, como siempre, nosotros, los andaluces, escocidos, cansados, abrumados, rotos, descompuestos, entre trote y trote, aperreo sobre aperreo.
 Por aquí, ya ves, como antes, como siempre, las mismas caras, las mismas cosas, te paso algunas noticias de este nuestro periódico de la ciudad y verás que si les cambias las fechas…. Los mismos problemas, las mismas quejas, caras sobre caras, lo mismo sobre los mismo, sí, algunos han cambiado de siglas, pero la música de cada cual es la misma…. y la letra.
 
 Por aquí, ya ves, mamá con las migrañas y esa artrosis que la llena de goteras. Y el primo Antonio, en la gloria, andando como anda de reunión en reunión, almuerzo tras almuerzo y charla que te charla, de congreso en congreso, Hoy mismo me cuenta que se pasará todo el fin de semana en Sevilla. Ojalá tantas pajarillas no le vuelen la cabeza.
 
 El día que quieras caer por aquí, descansa, pasea y vuelve a descansar, que no te turben las nostalgias, ni te cieguen las imágenes de estos lares amanecidos entre brumas marineras… No vuelvas, hermano, disfruta de tus cosas, de esa nueva gente y de tu buena decisión de entonces, que aquí….., aquí estará tu hermano para mandarte en cada sobre  mil olores de pino envueltos en el facebook, cien gambitas cocidas y una bajamar envanecida por las treinta boyas del canal.
 
 Así que, hermano, mil abrazos, mil besos, mil elogios,
cien  palabras, cien poemas, cien doblones,
diez  brindis, diez barriles, diez reuniones,
y más que eso…..un abrazo, un abrazo fuerte…..
 de tu hermano

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