Hablo en andaluz cerrao

Eduardo Dominguez Lobato-Rubio
Hoy me acuerdo de mi poeta amigo, cuando decía……
Eduardo Dguez-Lobato Rubio.-Hablo en andaluz cerrao / el de mi tierra y mi gente / Hablo en andaluz cerrao con un lucero en la frente / y una espina en el costao / yo me siento diferente.
Y el caso es que andaluces somos, incluso a lomos del Google, herramienta multicolor que secciona y disecciona, vincula, atrapa y divulga nuestras mil y una localizaciones andaluzas.
Pues eso que andaluces somos, muchas veces adornados y envueltos entre celofanes de regalo, otras iluminados por guirnaldas multicolores y las mas de las veces ridiculizados por otros, del más allá, extranjeros de lo español, más planificados, resueltos y europeos, quizá, pero menos humanos, existenciales y esperanzados.
Yo hablo en andaluz cerrao…. Con el mismo frio de este otoño en la punta de los dedos y un trozo de esperanza en el bolsillo.
Nos ladran…, luego cabalgamos, autonomía grandiosa, siempre a la espera de esa voz del llamador… ¡ a esta es…. ¡
 
Yo hablo en andaluz cerrao….. entre mis gentes inmemoriales, de hogares apacibles, de rescoldillos de cisco olientes a alhucema. Y bienvenidos somos, lo sabemos, para todas las gentes de bien que siempre nos abrieron una puerta, pongamos por caso Madrid o Pekin, menos en algunas cataluñas, en casi todas las partes.
 
Y las cosas son como son y los tiempos traen tiempos, qué vamos a hacerle, no hay más cera que la que arde, y el caso es que en nuestras tierras del andaluz cerrao seguimos estudiando, planificando empresa, trabajando como los mejores, pero siempre, siempre, con el estigma de la siesta o de los calores improductivos.
 
Pero nos queda todo el día de hoy y todo el mañana por delante, para no perder los nervios, para devolver esa bofetada sin manos que tanto duele, porque demostraremos que somos más que ferias forzadas, pleamares de mazapán y compromisos de saraos.
 
Sí, es verdad, que no estaría de más que Sus Majestades esquiaran algún año en Sierra Nevada, cuando llega la Navidad, porque a veces, necesitamos más marketing que tecnología, más fotografía que razones y más ropaje que cuerpo, digo para estos casos.
 
Así que no te apures, Andalucía, por esos que ladran a tu paso, tú, dama ostentosa y fastuosa, indiferente a tiquismiquis e incitadores de escaparate.
Y ahora, sigamos con nuestro andaluz cerrao, que lo relojes nunca andan para atrás y en el fondo empezaremos el año envidiados por esa salud y bienandanza que en lo moral nos acompaña.
Porque mucho sabemos de lo inalcanzable para otros, esa maravillosamente única………..manera de vivir.

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