Vago de ideas

Alfonso Martinez
No sé por qué, pero estos días uno está vago de ideas, apático para escribir  y las teclas del ordenador  como  agarrotadas.
Alfonso Martínez.-Si nos movemos a nivel político local, todo es lo mismo, acusaciones mutuas de unos  a otros, censura y crítica  a nuevas o viejas ideas y proyectos políticos, que serán o no viables, las urnas las que lo decidan y el señor don  tiempo el que de o quite la razón. Permanece el  "donde dije digo, digo Diego", por no hablar de encadenamientos pasados, vados, y otras "historias de aquí".  Y  hemos llegado al extremo que no se cumple ni lo que establecen las normas de convivencia política, no hay plenos, no hay dialogo,  parece como si una sombra dictatorial se apoderase de nosotros. Que será de nuestra Sanlúcar como sigamos así, cuando hasta la viña que es casi lo único que nos queda, quizás la tengamos que arrancar.
 
A nivel nacional, una de las últimas  es que ya no podemos correr por nuestras carreteras a mas de 110 kilómetros por hora, por aquello del ahorro energético, que no entiendo, pues estamos en un mercado libre, podemos recibir consejos de nuestros gobernantes, pero allá cada uno con sus posibilidades económicas, o quizás se trata de otra etapa de recaudación, aunque pensándolo bien
cuanto nos costará antes el cambiar las señales y programar los radares a la nueva velocidad,  y  a pagar………… los de siempre.
El hombre del panal  le ha devuelto,  a mi entender, " la pelota " a los socialistas, de lo que en su día le expropiaron, y pagarán de nuevo sus trabajadores y los españoles de a pie que apostaron por el, a esto,  pasando  por el Faisan, el Gürtel y no se cuantos casos y cosas mas, vamos que está y seguirá estando  el patio revuelto y nos seguirán "machacando" con lo mismo e imagino saldrán nuevos  muy similares.
 
A nivel internacional, da pánico estar al día de los acontecimientos,  añadir a ellos los que están sucediendo en el norte de África en estos últimos días, es deprimente y esa empatía que hablaba al principio se apodera aún mas de uno, haciéndote la pegunta, ¿a donde vamos a llegar? y con la impotencia de que no podemos, aparentemente, hacer nada, pues todo depende de los poderes políticos y don dinero.
 
Parece como si la humanidad estuviera perdiendo su juicio y ves que  la realidad supera ya la ficción, estamos en tiempos difíciles y
no vemos la luz, aunque sea tenue,  al final de ese túnel que parece que no tiene salida, y cuando ves a tus hijos que son nuestras nuevas generaciones, piensas ¿qué futuro les vamos a dejar con estos tiempos tan revueltos ?

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