Hazaña digna y valiente
Alfonso Martínez Fernández.-Entrando la borrasca que nos va a acompañar este largo fin de semana del primero de mayo, y no me refiero a la económica, ni a que nos estamos acercando a los cinco millones de parados en España, me refiero a la borrasca meteorológica que ya tenemos encima , y que escucho caer mientras tecleo en mi ordenador estas líneas.Entre tanto y como todos sabemos en Sanlúcar estamos rozando los diecisiete mil parados que esa si que es una borrasca que tardará en irse , cuando en esta situación estamos, nuestro compañero y vecino Paco Millán ha tomado la decisión personal de salir de nuestra ciudad, “ a patita” y patearse los aproximadamente 110 kilómetros largos que hay desde Sanlúcar hasta el centro de Sevilla para entrevistarse el proximo martes día tres con el Sr. Chamizo, defensor del pueblo Andaluz, dejando atrás a su familia, y sabiendo que el diluvio le va a caer encima, por la borrasca que nos entró ayer viernes, justo cuando partía.
Ante tal hazaña digna y valiente de pedir el derecho a un empleo digno para sobrevivir, yo que me enteré de ella hora y lugar de salida, decidí quitarme las lagañas bien temprano para acompañar a su salida al amigo Paco, pensando que al haber casi diecisiete mil parados, Paco tendría una despedida masiva para darle ánimos, mostrándole los que estamos en su misma situación nuestros mas fervorosos ánimos y apoyo en su marcha de esa noble decisión.
Iluso de mi. Cuando llegué al punto de encuentro, casi se podían contar con los dedos de las dos manos las personas que allí habíamos, solos, Paco Millan y el amigo Rafael Ahumada como apoyo de avituallamiento en esta hazaña iniciaron su marcha con el aliento de una microscópica parte de sanluqueños preocupados por la situación de Paco y de la de, dieciséis mil novecientos noventa y nueve sanluqueños más, lo que no sé es donde estaban para apoyar la postura de Paco.
Paco, mucha fuerza para que pueda hacerse realidad tu hazaña, y que tus exposiciones ante el defensor del pueblo andaluz no se queden en el olvido y en el habitual apretón de manos del protocolo. En el corazón y en la mente de las personas que te acompañamos en tu partida, seguro que no nos olvidaremos nunca de esa espalda cargada de chaleco reflectante y mochila roja cargada de ilusiones , que lentamente se alejaba y que le quedaban 110 kilómetros por recorrer en cinco días.
Hasta la vuelta Paco y mucha suerte.

