La educación de nuestros hijos
Saliendo al paso del artículo publicado por José Antonio Córdoba, en relación a la educacion y siguiendo su texto Alfonso Martínez.-Pudiera ser, siempre y cuando, esto no se reflejara en el funcionamiento escolar de nuestros hijos, algo que por desgracia ocurre con más frecuencia de la que pensamos y, primordialmente los padres y madres no nos queremos dar por enterados.
Añadir a su impecable escrito, que esta es la parte que más sufrimos muchos padres. En primer lugar y como bien dice en el artículo no hay suficiente profesorado, lo que provoca que las aulas tengan un ratio elevadísimo tanto en primaria como en secundaria que oscila entre 20/27 alumnos . Eso a pesar de la queja de algunos profesores, pidiendo un plan de calidad cuyo ratio sea de 14/15 y no de 27 como ahora, ratio que tendrian que apoyar y pelear las AMPA de cada centro educativo y que nuestra administración lo tuviera en consideración a través de repetidas e incesantes quejas a la misma. Si nos centramos en la educación primaria, y al ser tan alto el ratio, el profesorado no puede atender las necesidades de cada alumno, según su coeficiente o nivel de asimilacion en cada materia, pues no todos servimos para estudiar o percibir de igual modo y precisamos de formas pedagógicas distintas y en ocasiones casi personalizadas para entenderla. Añadir que un niño de 5º ó 6º de primaria, en muchos casos les puedes preguntar por Guadalajara y no saben ni donde está, por poner un ejemplo. Por lo que quizás tendriamos que hablar que hay un gravísimo problema en el plan de educación actual.
Cuando acaban el ciclo de primaria, no sé de que modo se evalúa al alumno o por que motivo, con doce años se les pasa a un instituto, sin la preparación y madurez suficiente, y en clases con alumnos repetidores con edades en algunos casos bastante superior a la de un niño de doce años, y con esos mismos ratios . Lo que conlleva en muchos casos a problemas de adaptación tanto fisicos como psíquicos , con el consiguiente trastorno para el niño e incluso al nucleo familiar, por no hablar de los costes económicos extras de clases de apoyo, psicologos, etc. y eso en muchos casos en familias con pocos recursos económicos que hacen un esfuerzo sobrehumano para compensar esa falta de preparación ante la entrada en secundaría y sus secuelas antes mencionadas.
Esa falta de atencion al alumno durante las horas de clase,sea en un ciclo o en otro, provoca también que lleguen a casa con una cantidad excesiva de deberes para hacer en casa. más clases de apoyo, más extra escolares , más apoyo de idiomas, esos niños ¿cuándo podrán ser niños, y tendrán unas horas para evadirse de los trabajos escolares y que puedan jugar como niños que son?
No quiero decir con esto que lleguen a casa y no tengan nada que hacer, pero considero que es excesivo, pues en mi entorno un niño hace 6.5 horas instituto, 1,50 horas apoyo tres veces por semana, y dos días inglés, ¿ cuándo descansa ese niño?, y si hay exámenes el fin de semana a estudiar. Y si encima del esfuerzo , el niño no aprueba el examen, moralmente ese niño queda afectado. Y esto es habitual en muchas familias , por eso expongo esto, por que no es un problema que me pueda estar afectando solo a mí.
No dudo de la profesionalidad del profesorado, orientadores, jefes de estudio, directores de los centros ,que la demuestran cada día, y a mi me lo han demostrado, pero solo, lo pueden hacer con los pocos medios que tienen en sus manos .
Por ello es urgente una reforma del sistema educativo actual y como dice el amigo José Antonio hay que abolir esa desidia, y nos impliquemos todos en ese cambio que urge para el futuro de nuestros hijos, de su educación.
Añadir a su impecable escrito, que esta es la parte que más sufrimos muchos padres. En primer lugar y como bien dice en el artículo no hay suficiente profesorado, lo que provoca que las aulas tengan un ratio elevadísimo tanto en primaria como en secundaria que oscila entre 20/27 alumnos . Eso a pesar de la queja de algunos profesores, pidiendo un plan de calidad cuyo ratio sea de 14/15 y no de 27 como ahora, ratio que tendrian que apoyar y pelear las AMPA de cada centro educativo y que nuestra administración lo tuviera en consideración a través de repetidas e incesantes quejas a la misma. Si nos centramos en la educación primaria, y al ser tan alto el ratio, el profesorado no puede atender las necesidades de cada alumno, según su coeficiente o nivel de asimilacion en cada materia, pues no todos servimos para estudiar o percibir de igual modo y precisamos de formas pedagógicas distintas y en ocasiones casi personalizadas para entenderla. Añadir que un niño de 5º ó 6º de primaria, en muchos casos les puedes preguntar por Guadalajara y no saben ni donde está, por poner un ejemplo. Por lo que quizás tendriamos que hablar que hay un gravísimo problema en el plan de educación actual.
Cuando acaban el ciclo de primaria, no sé de que modo se evalúa al alumno o por que motivo, con doce años se les pasa a un instituto, sin la preparación y madurez suficiente, y en clases con alumnos repetidores con edades en algunos casos bastante superior a la de un niño de doce años, y con esos mismos ratios . Lo que conlleva en muchos casos a problemas de adaptación tanto fisicos como psíquicos , con el consiguiente trastorno para el niño e incluso al nucleo familiar, por no hablar de los costes económicos extras de clases de apoyo, psicologos, etc. y eso en muchos casos en familias con pocos recursos económicos que hacen un esfuerzo sobrehumano para compensar esa falta de preparación ante la entrada en secundaría y sus secuelas antes mencionadas.
Esa falta de atencion al alumno durante las horas de clase,sea en un ciclo o en otro, provoca también que lleguen a casa con una cantidad excesiva de deberes para hacer en casa. más clases de apoyo, más extra escolares , más apoyo de idiomas, esos niños ¿cuándo podrán ser niños, y tendrán unas horas para evadirse de los trabajos escolares y que puedan jugar como niños que son?
No quiero decir con esto que lleguen a casa y no tengan nada que hacer, pero considero que es excesivo, pues en mi entorno un niño hace 6.5 horas instituto, 1,50 horas apoyo tres veces por semana, y dos días inglés, ¿ cuándo descansa ese niño?, y si hay exámenes el fin de semana a estudiar. Y si encima del esfuerzo , el niño no aprueba el examen, moralmente ese niño queda afectado. Y esto es habitual en muchas familias , por eso expongo esto, por que no es un problema que me pueda estar afectando solo a mí.
No dudo de la profesionalidad del profesorado, orientadores, jefes de estudio, directores de los centros ,que la demuestran cada día, y a mi me lo han demostrado, pero solo, lo pueden hacer con los pocos medios que tienen en sus manos .
Por ello es urgente una reforma del sistema educativo actual y como dice el amigo José Antonio hay que abolir esa desidia, y nos impliquemos todos en ese cambio que urge para el futuro de nuestros hijos, de su educación.
