Abrir un bombón tan amargo
Alfonso Martínez Fernández. – La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar- una de las frases de la impecable película Forrest Gump.
Así es, este pasado fin de semana , y para muchos de nosotros, nos ha tocado abrir un bombón amargo, nos ha tocado. Un buen amigo y vecino ha decidido pasar a mejor vida, fue su decisión, ¿ por qué? , pues no lo sabremos, ese misterioso rincón de su cerebro lo sabrá, pero nunca encontraremos respuesta a esa nuestra eterna pregunta
¿ por qué?.
A ese padre, esposo, amigo, amigo de sus amigos, trabajador, amable, servicial, transmisor de alegría, de esa que cada día nos falta por la falta de valores, o por la situación social que vivimos. A ese hombre bueno, vecino y a la vez ese amigo que todos deseamos tener, y que por suerte tuve, a ese que ha estado ahí cuando lo he necesitado, solo quiero decirle.
Hasta siempre Salvador, gracias por haber sido mi amigo, pero debo de preguntarte, ¿ Por qué me has hecho abrir un bombón tan amargo?

