Nuestro patrón

Cofrade
Nuestro Patrón
A D. Manuel Rodríguez Sánchez,que con nostalgia recuerdasu San Lucas, el evangelistade la Virgen de la Caridad
Al hablar de nuestro patrón, San Lucas, podemos ver como su historia se ha visto distorsionada según los tiempos. En un tiempo la celebración era por conmemorar el día de la toma de la villa; en otro tiempo que era para rendir culto al toro alado; o a los tinteros del toro. Si es cierto que, el toro, es el símbolo del evangelista Lucas. “Todo se nos pierde en las noches oscuras de los tiempos”, como decía Romero Vilaseco.Me quedo con los textos lucanos y con sus escritos. Un evangelio que parece estar redactado para nuestros días, que nos transmiten paz, perdón, aceptación y alegría, como nos dice el Papa Francisco en la “Alegría del Evangelio”, encíclica de noviembre de 2013
Lucas es un cristiano helenista, oriundo de Antioquía y médico de profesión. Fiel compañero de Pablo a partir del segundo viaje misionero, prestándole asistencia médica y compañía desinteresada hasta el final.


Hombre culto e investigador, escribe una obra que podríamos titular «Historia del cristianismo primitivo», en dos tomos: el primero, centrado en la persona y obra de Jesús; el segundo, en la Iglesia y sus principales hechos, protagonizados por Pedro y Pablo. De esta forma, Evangelio y Hechos de los apóstoles conforman una única historia, que debe ser leída conjuntamente. Es de suponer que Lucas concluye los dos libros entre el 75 y el 85, dedicándolos a un personaje simbólico, «Teófilo» (=el que ama a Dios)

Es el único evangelista que escribe un prólogo literario en el que da fe de su trabajo de investigación y de sus objetivos.

El objetivo de Lucas en ambas obras es presentarnos la salvación de Dios a través de la historia (historia de salvación), que divide en tres tiempos bien definidos. En el centro está Jesucristo, culminación y plenitud de los tiempos. Lo precede el pueblo de la antigua Alianza, representado por los personajes de sus primeros capítulos: Zacarías, María y Juan el Bautista. Es el tiempo de la espera de los hombres humildes y sinceros. Finalmente, hoy vivimos el tercer tiempo, el de la Iglesia, nuevo pueblo y nueva Alianza.

En función de este objetivo, Lucas nos presenta la salvación o el Reino de Dios como un largo camino que, naciendo en Judea, se dirige nuevamente hacia Jerusalén, centro de los hechos salvíficos de Dios. En efecto, su Evangelio nos presenta a Jesús en un constante caminar como nuevo pueblo-peregrino. Jerusalén está al principio y al final del camino (nacimiento y resurrección)

Pero el Reino no se detiene en la ciudad santa. Allí el Espíritu irrumpe sobre los apóstoles y el Evangelio comienza a atravesar todas las fronteras, hasta que por medio de Pablo, llega a Roma, después de ser anunciado en Palestina, Asia, Grecia y Macedonia.

El cristianismo es así descrito como el «camino», y éste es el nombre que se le dará en los primeros años, y también es camino-en-pos-de-Cristo el de todo cristiano que se le entrega por la fe.

Lucas nos ha dejado un Evangelio inmensamente rico en ideas y reflexiones.

Quien impulsa la acción liberadora es el Espíritu de Dios, el mismo que desciende sobre María-Virgen, el que unge a Cristo como Mesías en el Jordán, el que robustece la fe de los apóstoles y los lanza a la evangelización de todo el mundo (Pentecostés: He 2)

Por esto mismo insiste tanto en la oración, fuerza del cristiano.

Por escribir para cristianos llegados del paganismo y de una cultura no hebrea, Lucas insiste en el carácter universal del cristianismo y en la actualidad permanente del Evangelio, mensaje «hacia la apertura» de la salvación.

El escrito de Lucas es el Evangelio social por excelencia. Nadie como él subraya el papel que juegan los pobres y humildes en la liberación, insistiendo en la justicia, en le desprendimiento de los bienes y condenando reiteradamente la avaricia, el pecado que destruye a la comunidad.

 

Por esto mismo es el evangelista de la mujer, considerada con desprecio en aquella época, ensalzando el papel de María y otras mujeres en la obra redentora de Cristo. También los niños ocupan un lugar especial en el Reino de los pobres.

Pero lo que inmortalizó a Lucas es la presentación de un Dios infinitamente tierno, amante y misericordioso, pronto al perdón y siempre dispuesto a reconstruir al hombre caído. La parábola del «hijo pródigo» es la página maestra.

Ya aludimos al papel que juega el camino en su evangelización, como signo de seguimiento del Cristo humilde y sencillo. Con fuerza destaca el peligro del autoritarismo, proponiendo el modelo de una comunidad fraterna gobernada por «servidores» de los hermanos.

Finalmente, en Lucas se ha inspirado la Iglesia para la formación del año litúrgico y de las grandes fiestas: tiempo de Adviento y fiesta de Navidad; tiempo de Cuaresma y Semana Santa; tiempo de Pascua con las fiestas de Pascua y Ascensión; fiesta y tiempo de Pentecostés.

En efecto, Lucas, por su sentido histórico, presenta el misterio de Cristo en varios tiempos, siguiendo paso a paso la historia y fiestas de Israel.

Siguiendo el relato de Lucas, con su estilo sereno, plástico, humano y sencillo, podemos acercarnos a Jesús en cinco etapas:

    1. Introducción: El antiguo Israel florece en Jesús, el salvador. Relato de la infancia y significado salvífico (1-2).

    2. El Evangelio de la liberación. Conversión, pobreza, amor, disponibilidad (3-8)

    3. Seguir a Jesús (el camino) Renuncia, no violencia, humildad, paz, oración, fe, vigilancia (9-13,17)

    4. El Reino de Dios: Jesús presente en el mundo.Reino de amor y justicia. Condiciones para ingresar en él y obstáculos (la codicia) (13,18 – 19,27)

    5. La nueva era del Señor. El Rey de la paz inaugura su Reinado, mientras sucumbe el antiguo mundo. Es la era de la Pascua y de la comunidad de fe (19,28-24)

Leer el Evangelio de Lucas es comprender que el cristianismo es la alegría de vivir todos en paz sobre el fundamento de la justicia y el amor.

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