Miércoles de ceniza
La presencia de chicos y chicas del colegio de La Caridad de la calle San Agustín la aprovechó el celebrante para exhortarlos a limpiar su alma del pecado, que está dentro de nosotros y que nos impide ser felices y hacer felices a los demás. Las monjas carmelitas, acompañadas de un sencillo armonio, cantaron en los distintos momentos de la misa. El más emotivo fue el de la imposición de la ceniza, que no simboliza -así lo explicó don Carlos- sino el fuego del amor en forma de rescoldo que debe reavivarse en nuestras vidas. Intervinieron también con sus cantos los alumnos del colegio. Ha sido un buen comienzo del tiempo cuaresmal y un incentivo para que cumplamos lo que nos pide la liturgia: que vivamos este tiempo con “…ayunos, vigilias y con mucha caridad entre nosotros.”



