La Candelaria
José de Luci Feri Fanum y J.A. Córdoba.-Cuando el Niño Jesús cumplió los cuarentas días, María y José le llevaron al Templo de Jerusalén para presentarlo al Señor, como estaba mandado por la ley” “Un día de camino para la Sagrada Familia. A la mañana siguiente antes del sacrificio matutino, Jesús debía de ser presentado en el Templo…” Día de la Candelaria, 2 de febrero, día que nos indica el fin del ciclo navideño.
Según costumbre capuchina, se decía que el nacimiento podía mantenerse hasta el día de la Candelaria. Como sabemos el ciclo de la Navidad finaliza con el bautismo del Señor, pero popularmente para muchos pueblos y Hermandades, según marcan las tradiciones, concluye el propio día de la Candelaria, con la presentación del Niño en el Templo.
Testimonios de estas tradiciones las podemos ver en cuadros, recreaciones de nacimientos o dioramas, cuando el anciano Simeón le dice a María: «este niño será Verdad discutida y, una espada de dolor te atravesará el corazón» Es aquí, que nace la tradición por la cual las vírgenes dolorosa aparecen con una espada en el pecho, símbolo que representa, el momento mismo, en que el anciano Simeón recibe al niño en el Templo.
El día 2 de febrero, fecha castiza, tan vivida en España, aunque son nuestros rincones andaluces, los que se encuentran bañados por tan antiguas tradiciones, porque en este día son presentados los niños a la virgen patrona. Ejemplos, los tenemos en la vecina localidad de Lebrija con la Virgen del Castillo, o, en Olvera con la Virgen de los Remedios. Fecha de Fiesta para los infantes.
Día de la Candelaria; día de la Presentación ante la Virgen Patrona; Día señalado para un capuchino, Fray Antonio Ruiz de Alba, quien cumple 60 años de su “primera vida” Hermano tan conocido por sus bondades y, reconocido en Jerez y alrededores, por sus Nacimientos. Este año precisa-mente le han concedido el premio de la Popularidad en Andalucía.
Fr. Antonio nos ha presentado esta Navidad, el gran belén, en el patio del convento. Un nacimiento en el que aparecían unas monjas preparando, como decimos, las canastillas para el Niño Dios; unos frailes llevándole juguetes; San José recibiendo a estos monjes, todo ello son alegorías. Después en la iglesia como hemos visto, la Virgen Madre, la Divina Pastora, el día de la Epifanía presentando al niño para que lleguemos a besarle sus pies, dejando a un lado el nacimiento de Granada, descrito años atrás, donde aparece la figura entrañable de Fr. Leopoldo, del Generalife, donde está la figura S. José, la Virgen María y el Niño. Pero este año nos centramos en el gran belén que ha visto toda Andalucía, que han venido de Granada, de Jaén, de todos los sitios a verlo, y este año, ha sido con fondos de Córdoba donde se veía ese puente romano; la torre de la Calahorra; la Pza. de Capuchinos, presidida por el Cristo de los faroles y al fondo la puerta de la Casa Conventual Capuchina, tan querida para Córdoba; plaza ésta, imagen de postales, escenario de Canal Sur o, por ejemplo, estando ubicada al lado de la Iglesia de los Dolores, la que con su manto ampara a toda Córdoba. Pues bien, ese ha sido el gran nacimiento que ha montado Fr. Antonio.
Fr. Antonio como decimos cumple 60 años. 60 años de amor, 60 años de entrega, 60 años de cariño para todo el que se acerca a él. Analizando la vida de Fr. Antonio, nos encontramos que lleva más de veinticinco años de Superior en el convento de Capuchinos de Jerez, así, cuando no ha podido estar como Superior, pues nuestros Estatutos indican que más de nueve años seguidos no puede ser Superior, ha sido Superior Mayor de Andalucía. Ha pertenecido también al Consejo Superior de Capuchinos Andaluces.
Por eso queremos que este día 2 de febrero, día en que ya comienza a deslumbrar, a despuntar poco a poco la prima-vera, donde nos encontramos los almendros en flor, como flor es la vida de Fr. Antonio, una autentica primavera. En Fr. Antonio nunca se detiene el invierno y, si cruza el invierno vemos por este hermano es como cuando vamos en un campo invernal un riachuelo, y como sobre ese riachuelo empiezan a germinar las florecillas, tal como germinan junto al barro, allá, en Granada. Pues en Fr. Antonio, esas florecillas son la entrega hacia los demás, porque a Fr. Antonio jamás lo veremos con las manos vacías, si no tiene nada que dar, nos da simplemente la limosna del amor, la limosna del cariño que son el significado de esas florecillas, esa humildad que nos presenta en su vida.

