El camino de Santiago de Pepe Parada XXXI
31 Etapa. Granja de Moreruela- Tábara, 25,8 kilómetros.Mañana clara sin nubes, con temperatura agradable: 15º.Salida: a las 7:10 llegada: 13:45.
José Parada.-Agradable etapa, sin bullicio de la civilización ni nada que pueda interrumpir el monótono silencio de los campos castellanos leoneses al amanecer ni ser interrumpido ni siquiera por el muguir de los toros o el balamiento de las ovejas en los prados, excepto algún que otro tolón en la lejanía del cencerro de alguna vaca en las dehesas que pacen tranquilamente, mientras mira al peregrino en su lento caminar, fijo en el horizonte sin saber que vas a encontrar en la otra parte de la montaña.
No es día para visitar el Monasterio de Santa María de Moreruela, pues este se encuentra a 2,4 kilómetros del camino y el peregrino no tiene, esta vez, tiempo para este visita, otra vez será. Pero si que hoy puede ver la maravilla del Puente Quinto obre el río Esla y su embalse, pues por el tenemos que pasar y, una vez en el otro extremo, debemos decidir si coger la carretera durante un par de kilómetros o, un corto tramo de senda accidentada que, parece difícil y quizás nos obligue a coger la carretera más segura al ser segundaria y sin apenas tránsito que puede poner en riesgo nuestra integrad física.
A los trece kilómetros, después de habernos decidido por uno u otro camino, llegamos a través de una recta de tres o cuatro kilómetros de larga, a la población de Faramontano de Tábara donde encontramos dos bares, señores dos bares, ¡aleluya! Donde podemos saciar nuestra sed y picar de alguna tapa de tortilla de huevo que nos de la suficiente fuerza para llegar a nuestro destino en el día de hoy.
Aquellos peregrinos que llevan más prisas, y que no quieran entrar en Tábara, desde Faramontano de Tábara, puede acortar 3,6 kilómetros cogiendo la pista en la que desemboca la calle Ramón y Cajal, cruzando la carretera y recuperar el camino a los 7 kilómetros después de dar un giro a la derecha.
Nosotros, poco antes de llegar a Tábara, nos volvemos a topar con las obras del AVE Madrid-Galicia y, una vez cruzada ésta, ya vemos a lo lejos al pueblo. Al llegar a la entrada, pasamos, como siempre, junto a la iglesia de San Martín, y nos empapamos de la fundación del importante Monasterio de San salvador, que fue famoso por su scriptorium, en el cual dicen que se iluminó, entre otros Códices, el Beat de Tábara.
Ahora nos toca descansar para mañana emprender el camino hacía Santa Croya de Tera, después de pasar por Bercianos de Valverde y Villanueva de las Peras, dos poblaciones castellana-leonesa, uno con 100 habitantes y… la otra igual.
Seguirá….

