APUNTES DE HISTORIA DCVIII

Cultura, Manuel Jesús Parodi

Manuel Jesús Parodi.-En torno a las Bodegas de los Infantes de Orleans-Borbón

Los vinos de las Bodegas de los Infantes de Orleans-Borbón se crían en un entorno verdaderamente singular, que puede considerarse como un Espacio verdaderamente único y singular (y ello más allá de la propia Sanlúcar de Barrameda): las antiguas Caballerizas del Palacio sanluqueño de los Infantes-Duques de Montpensier, un complejo romántico que data de mediados del siglo XIX y que representa el primer ejemplo de un estilo estético, el neomudéjar, que arraigaría firmemente en la estética andaluza a través del regionalismo andaluz, del que el arquitecto Aníbal González, unas décadas más adelante, habría de ser uno de los máximos exponentes.

Junto a las Catas de Vino, en las que se pueden degustar los mejores caldos de las Bodegas de la mano experta de su capataz, Juan Manuel Sánchez, otra de las actividades que ofrece este especialísimo espacio patrimonial es la visita al conjunto del complejo de Las Caballerizas de Montpensier, un recorrido histórico y patrimonial de la mano de quien suscribe estos párrafos a través del cual es posible sumergirse plenamente en la Historia de este singular espacio histórico y sus constructores, el duque de Montpensier, D. Antonio de Orleans-Borbón y Borbón Dos Sicilias, hijo del último rey de Francia, Luis Felipe de Orléans, y su esposa, la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón y Borbón Dos Sicilias, hermana de la reina Isabel II de España e hija del rey Fernando VII, atendiendo a las propias características e identidad del espacio, a su carácter sanluqueño, y a sus conexiones con la “gran Historia” de la Europa de la segunda mitad del Ochocientos, con la que conecta de lleno y en la que este espacio poliédrico de la sanluqueña calle Baños se inserta plenamente por derecho propio.

Gracias a esta visita patrimonial, que llevará a quien la realice por los espacios más recónditos y menos conocidos de las Bodegas, es posible viajar a lo largo y ancho de la Europa, el Norte de África y el Próximo Oriente de los siglos XIX y XX (pues todo ello se da cita, gracias al genio del Infante-Duque de Montpensier, en el seno de este Espacio Patrimonial), hasta llegar al momento presente, descubriendo no pocos de los secretos de este conjunto patrimonial y acercando al visitante a las claves esenciales que ligan dicho espacio con la gran Historia de la Europa y la España decimonónicas. 

Ubicadas en pleno corazón de Sanlúcar de Barrameda, en la histórica Calle Baños que un día fuera eje y centro de la Judería sanluqueña, Las Caballerizas de Montpensier forman parte originalmente del emblemático conjunto del Palacio de Orleans-Borbón, erigido por los Infantes-Duques de Montpensier a mediados del siglo XIX. 

Este conjunto monumental, de marcado carácter ecléctico, conjuga el estilo neomudéjar con el espíritu romántico de la época que lo gestó y presenta unas claras influencias de tinte oriental, con pinceladas que nos transportan directamente, gracias a la voluntad, el ánimo y la capacidad del Infante-Duque de Montpensier, a escenarios históricos y geográficos tan dispares y (sin lugar a dudas) fascinantes como son el antiguo Egipto faraónico, el exótico Próximo Oriente de mediados del Ochocientos, la Corte de los Sultanes Otomanos, al mismo tiempo que a la Europa romántica de su época, mezclándose la cultura del hierro y el acero -de rabiosa actualidad en la segunda mitad del siglo XIX, punta de lanza tecnológica del momento- con la estética y el espíritu oriental que abraza y sobrevuela todo el conjunto de Las Caballerizas. 

Concebido originalmente, como señalamos, como Caballerizas del Palacio Orleans-Borbón de Sanlúcar de Barrameda, este Complejo Patrimonial está compuesto en su conjunto por cuatro edificios  y dos patios.

Entre estos espacios abiertos y cerrados que componen el Conjunto encontramos los antiguos Establos propiamente dichos y la Cochera de los Carruajes, de una parte y el Guardarnés, de otra, así como el Patio de Carruajes y el Patio de las Beatas, coronado por la fronda del Jardín Histórico del complejo del Palacio Orléans-Borbón y en el que encontramos una vista privilegiada y verdaderamente única del muro perimetral de la Barranca sanluqueña; cabe en este sentido señalar que este Patio de las Beatas es el único espacio cultural y patrimonial de Sanlúcar de Barrameda donde se puede tocar literal y directamente el muro ancestral que cerca el perímetro de la Barranca sanluqueña que separa los Barrios Alto y Bajo del entorno histórico de la ciudad desde hace siglos.

Este Espacio Patrimonial de Las Caballerizas de Montpensier, hoy sede de Las Bodegas de los Infantes de Orléans-Borbón, ha conocido diversos usos a lo largo de su dilatada historia, siempre de la mano de la Casa que construyó este Espacio, y representa sin lugar a dudas un símbolo fundamental del Legado Cultural (con mayúsculas) de la Andalucía decimonónica, un Espacio Patrimonial preservado hasta nuestros días gracias al mimo y el cuidado que prodiga al mismo la familia Orleans-Borbón, estirpe de honda raigambre sanluqueña que hunde sus raíces en la misma matriz de la Historia de Europa.

Quien se acerque a este Espacio Histórico podrá, con su visita al mismo y de este modo y sin moverse del corazón del Barrio Bajo de Sanlúcar de Barrameda, viajar por el Mediterráneo, el Norte de África, el Próximo Oriente y la Europa de la época de Claude Debussy, Charles Dickens, Emile Zola, Giuseppe Verdi, los Strauss, Georges Bizet, Honorée de Balzac, Manuel de Falla, Prosper Merimée, Benito Pérez Galdós, Julio Verne o Emilia Pardo Bazán, todo ello de la mano de este Conjunto Patrimonial e Histórico, un Espacio verdaderamente singular y único. Y todo ello sin perder el espíritu y la esencia de este espacio bodeguero sanluqueño, entre manzanillas, amontillados, olorosos y brandy (sin olvidar el exclusivo peach brandy de la Casa, una fórmula singularísima que hunde sus raíces en la Gran Historia de Europa), en pleno corazón de la antigua Judería sanluqueña cuya evocación nos lleva hasta el corazón de la Edad Media, aunando los valores estéticos, históricos y patrimoniales del Espacio con el valor añadido que ofrecen sus diferentes vinos, con las manzanillas de la Casa a la cabeza, constituyendo el conjunto de todo ello una verdadera joya del Patrimonio Cultural sanluqueño en la que el Patrimonio Monumental representado por el Conjunto de las Caballerizas se da la mano con el Patrimonio Inmaterial constituido por los vinos que en dicho Espacio se crían con todo cuidado. 

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