Una historia de lucha y coraje
Lo que fue una vida de lucha y entrega a los demás se truncó cuando comenzó a sufrir lo que se llamaba vejez prematura o demencia senil y que allá por 1995, teniendo en cuenta que ella tenía menos de 60 años, el doctor Jurado, médico de familia del centro de salud del Barrio Alto, consideró claro que el diagnóstico de la enfermedad de Eduarda era Alzheimer. Y de esta enfermedad murió con 66 años en 2001.
Desde que se le diagnostica la enfermedad a Eduarda su familia comienza una lucha que dará como resultado el nacimiento de AFA ENALSA. El doctor Jurado les informó que, según su criterio médico, habría por aquel entonces unas cien personas afectadas con esta enfermedad en Sanlúcar y el marido de Eduarda, Emilio Chulian Maceas, comenzó a visitar una por una a cada familia afectada sentando las bases de la asociación que ha luchado tanto porque el centro municipal de enfermos de Alzheimer sea hoy una realidad. Se consiguió tener un centro de atención diurna en el que se recogía a los enfermos de sus casas, se les llevaba a, primero a las dependencias que el ayuntamiento cedió en el centro de atención ciudadana que hay en la barriada El Palomar, y más tarde a la antigua casa del mar, donde también tuvo sus instalaciones AFA ENALSA.
Y si ya teníamos claro que el centro municipal de Alzheimer tenía que llamarse EDUARDA PÉREZ, tras la carta escrita con tanto cariño y respeto por su hijo, aún estamos más seguros de que no puede llevar otro nombre. Porque ella fue la que, sin saberlo, convirtió el sufrimiento de los familiares de los enfermos de Alzheimer en fuerza y coraje para caminar juntos, de la mano, y conseguir una mejor calidad de vida para las personas que sufren esta cruel enfermedad. Porque Eduarda ayudó tanto a los demás y esta cruel enfermedad quiso que hasta olvidase las veces que tendió la mano a los demás cuando regentaba con tanto cariño su almacén. Porque los sanluqueños y sanluqueñas debemos conocer su historia, la de su familia, su lucha y entrega a la sociedad. Porque si ella olvidó tantas cosas, nosotros tenemos el deber de recordarlas.
Carmen Álvarez Marín
Coordinadora local de IU Sanlúcar

