Barreras arquitectónicas
Se podría entender que a la capacidad gestora de nuestros políticos les viene grande construir viviendas sociales, de otro lado innecesarias para ellos teniendo en cuenta que hace más de 13 años no han construido siquiera una y el número de sanluqueños y sanluqueñas que ocupan espacios habitacionales donde proteger a sus hijos, ante la imposibilidad de pagar un alquiler, no les ha espoleado suficiente para ponerse manos a la obra. Se comprende, igualmente, que acabar con el secular paro en Sanlúcar, sobrevenido, desde luego, o las colas del hambre, también sean tareas harto complicadas por no hablar de acabar con el sempiterno problema del continuo y sonrojante achique de sentinas de Aqualia a nuestras playas.
Es farragoso e infructuoso mantener limpia "toda" la ciudad profusamente, visibilizando sus carencias con una caminata más allá de calle Ancha y aledaños.
La propaganda, y el estipendio para lograrlo, "peinar" la playa y desnaturalizarla, baldear algunas calles, lavar la cara con un poco de pintura los colegios públicos, etc., hasta ahí llegan porque el esfuerzo es poco y sus voceros mediáticos ya harán la segunda parte del trabajo para que los contribuyentes crean que esa es la tónica general en toda la ciudad, sin embargo, la respuesta ya la saben ustedes, porque cuando la noticia es la foto de un delegado junto a operarios municipales que adecentan una calle, y se convierte en extraordinario, denota falta de continuismo en esa tarea.
Hay, sin embargo, algunos hitos que en boca de algún sanluqueño perjudicado, (él y decenas con la misma invidencia) llevamos escuchando lustros y que irremediablemente seguirán ahí el mismo tiempo que la insensibilidad social se asiente en la Cuesta de Belén. Son minoría -los invidentes y discapacitados físicos – y aportan pocos votos a la hora de la verdad.
¿Cómo es posible pasar por ahí con una silla de personas con movilidad reducida, una sillita con bebé o con un perro lazarillo sin tener que pisar el asfalto? Seguro que el equipo de gobierno tiene la solución, pero la maldita oposición, (solo lean las notas de prensa del ayuntamiento, todos llevan el paso cambiado) los propios afectados o este mismo sanluqueño que lo denuncia actúan dolosamente contra su gestión, nada extraño de gente que cada día que pasa se mimetiza más con la derecha y las políticas que dice combatir para olvidarse del pueblo y sus necesidades reales, en este caso, de movilidad, desoyendo durante años las llamadas de socorro que les llega de los afectados a los que ni siquiera recibe.

