Gamberrismo político
En Andalucía ya lo estamos viendo: la atención primaria es un descomunal desastre y las declaraciones del señor Moreno y su vicepresidente el señor Marín no hacen más que confirmar que la gestión y la inversión en la sanidad pública para controlar y atajar la pandemia es una broma de mal gusto. Llamadas o intentos en la web para pedir una cita al médico de cabecera es sin duda un ejercicio claro de empirismo que hasta nuestros dos máximos responsables políticos entenderán.
Desde el primer confinamiento, no será el último, la mayoría de estas comunidades reclamaron sus competencias sanitarias “robadas” por Pedro Sánchez para mejorar ellos la curva de la pandemia y controlarla. La presidenta Diaz Ayuso hizo de esta pandemia el ariete para reclamar a Sánchez esas competencias que ahora con el nuevo estado de alarma ya tiene pero que ejerce desde una absoluta y criminal dejación al no asumir su responsabilidad e invirtiendo decenas de millones en construir un hospital sin médicos, pero sin invertir en nuevas contrataciones de profesionales sanitarios ni acabar con la precariedad laboral en la sanidad pública madrileña.
Cerrar Madrid solo en los puentes venideros es tan inútil como sus declaraciones al afirmar que no hay constancia científica que avale, tal y como se firmó hace unos días en el Consejo interterritorial de salud, que el mínimo debería ser de 7 días.
A lo mejor la señora Ayuso deberá de explicar en el futuro por qué no lo hizo antes cuando el estado de alarma le dio el arma jurídica para restringir lo necesario la movilidad de sus ciudadanos.Las familias de las víctimas que irremediablemte la Covid 19 les quitará se lo merecerán aunque, sinceramente, no la vemos ejerciciendo ninguna cura de humildad.Seguro que le echará la culpa al virus chino.

