Correveidiles y estómagos agradecidos de Víctor Mora
Ayer, 10 familias con informes municipales de encontrarse en exclusión social con menores a cargo fueron desalojadas sin que desde el Ayuntamiento hiciese nada para evitar el desahucio ni tampoco le proporcionase alternativa habitacional alguna.
En tres años de andadura de la llamada Oficina de la Vivienda Digna no ha conseguido que los bancos pusieran ni una sola vivienda de su propiedad para alquiler social. Tan solo esta sirviendo como cortafuegos para que la indignación de estas familias necesitadas de una vivienda al verse desamparadas no alcance al alcalde y para dar apariencia a una inexistente preocupación por dar solución a la cada vez mayor demanda de viviendas sociales, fruto de una, igualmente, inexistente política en materia de vivienda social desde hace más 10 años.
Referir esta realidad y otras deben molestar mucho porque de inmediato tocan a rebato y salen los correveidiles y estómagos agradecidos negando lo obvio y criminalizando a quienes osen señalar las carencias de todo tipo que presenta la ciudad como fruto de una nefasta gestión municipal, que se pretende esconder tras el consabido circo, pandereta y cartón piedra.

