CLAROS se reúne con PODEMOS

Varios
Representantes del Círculo Podemos de Sanlúcar se reúnen con trabajadoras de la empresa de Ayuda en Domicilios, Claros
Una Comisión del colectivo de trabajadoras de Claros se reúne con PoDEMOS Sanlúcar. Claros es una empresa de Ayuda a Domicilios a usuarios y usuarias enfermos y ancianos, subvencionado por la Junta de Andalucía, donde el Ayuntamiento de Sanlúcar realiza un papel de mediador con la empresa y la Junta, así como de control de dicha empresa. 


La empresa Claros, que amenaza desde hace muchísimo tiempo con dejar Sanlúcar, pero mientras que tenga ganancias y sea lucrativo no abandona el negocio.

Esta representación que estaba compuesta por mujeres cercanas y algunas vinculadas a CCOO principalmente, nos mostraron la larga agonía de dicho colectivo, tanto con las administraciones citadas como con la misma empresa y sí, también con el actual comité de empresa que representa a las más de 120 trabajadoras.
Somos conscientes que estos servicios de asistencia a personas necesitadas están abocados a la privatización, donde cada usuario tendrás que pagarse dichos servicios, que es la tónica antisocial de las políticas neoliberales aplicadas en Europa y en el Estado Español por los partidos PP y PSOE, nada es nuevo bajo el sol del neoliberalismo económico: ni estado del bienestar, ni derechos sociales, lo que toca es austeridad, precariedad, y quien pueda que pague enseñanza, sanidad y ayuda social, quien no que se busque la vida.
Pero estas trabajadoras tienen que reivindicar y exigir compromisos a las administraciones, a la empresa y al conjunto de las sanluqueñas y sanluqueños que tenemos que ponernos a su altura, pues nos afecta a todas y a todos, especialmente a nuestros mayores mas desfavorecidos y enfermos que no pueden resolver su situación sin una ayuda necesaria y merecida.
Estas mujeres, plantean cosas muy sencillas y razonables:
·         -Cobrar su sueldo a principios de mes.
La empresa acusa al Ayuntamiento que no le ingresa, éste a la Junta que le envía tarde la asignación y la empresa que si se hace la remolona y paga dos meses después tiene liquidez para cuando le interesa, y mientras algunas de estas trabajadores hambrean, piden prestado, les cortan la luz o el agua como si fuesen desahuciadas, y no trabajadoras que cumplen todos los días con su trabajo.
En algunos casos el Ayuntamiento, que es generoso, pide a Aqualia que le de dos semanas o un mes de plazo más para no cortarles al agua.
·         Que la empresa no escatime en productos necesarios para el trabajo.
Restringiendo por ejemplos guantes para realizar las tareas, qué menos que se puedan cambiar para fregar el suelo, lavar al enfermo y hacer la comida. Pues tienen que ir a mendigar un día  sí y el otro también, fuera de sus horas de trabajo, una cajita de guantes para dos o tres días, con malas caras porque utilizan los guantes inadecuadamente. Valga de ejemplo gráfico del ahorro a costa de los usuarios y también de seguridad e higiene en el trabajo.
·         Realización de turnos imposibles
Otro ahorro a costa de los usuarios y usuarias, y de su honestidad laboral, es el ahorro que la empresa realiza haciendo turnos que ahorran personal y son imposibles de cumplir.
Por ejemplo: a las 9 termina en Capuchinos y a las 9 empieza en Trasbolsa. La queja del retraso lógicamente en el inicio del horario la reciben las empleadas por la familia del enfermo como si fuera su responsabilidad. Otro ahorro miserable a costa nuevamente del paciente.
Igualmente con un salario de 200€ y un horario imposible, con huecos y muy dispar, no pueden tener otro trabajo para completar un sueldo algo mas sustancioso.
·         Municipalización del servicio.
Por todo ello, por las amenazas y chantajes permanentes que la empresa realiza, por el miedo que las administraciones públicas y algunos sindicatos transmiten de la posible cancelación del servicio, pasen dicho servicio al propio ayuntamiento o en cooperativa de las trabajadoras, como una tarea municipal prioritaria de servicio público y subvencionada por la Junta y sin intermediarios que se benefician de las trabajaderas, de la administración y de los usuarios víctimas del negocio puro y duro.
Desde Podemos, igualmente queremos transmitir nuestro apoyo solidaridad y el compromiso de participar en cuantas acciones y movilizaciones emprendan para conseguir dichos fines. Y hacemos un llamamiento todas las trabajadoras para que impongan la necesaria unidad sindical para poder defender estos intereses básicos, que se empoderen y exijan a sus representantes coherencia y menos dependencia institucional, que dejen de transmitir miedos infundados a la administración y a la empresa y que sea la asamblea colectiva quien marque los ritmos de exigencias y luchas y no desde los despachos, reuniones secretas y no controladas por todas las afectadas.
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