Sumando esfuerzos y capacidades

Varios
Seamos todos uno
Por Juan Marín (secretario general de CIS).-"Un grupo de personas con perspectivas diferentes tiene más posibilidad de generar ideas y proyectos interesantes que un grupo de individuos que procedan de un mismo ambiente".
La diversidad de individuos siempre que la misión sea honesta y los objetivos nobles, lleva a contribuir positivamente sumando los esfuerzos y las capacidades individuales al conjunto del colectivo y por ende al fin que se persigue.
Esto ocurre en una sociedad al igual que en un conjunto reducido de individuos: todo lo que es bueno suma y lo que está contaminado termina siendo expulsado por el organismo, ya que un colectivo, una ciudad o un grupo al fin y al cabo son lo mismo, seres vivos y en constante evolución.


Construir, edificar, crear donde no hay o lo que hay no sirve, es un proceso arduo, lento y costoso para el que hay que ser constante y paciente porque es una senda donde no hay atajos y donde la rendición no es una opción porque la rendición no construye ni edifica nada. En destruir sólo se tarda un segundo, el tiempo que algunos estiman que se tarda en conquistar el éxito –del camino corto, del presente efímero, del futuro incierto-.
Es cierto que a los creadores en moda, arquitectura, cultura o en las artes, solemos por lo general tenerlos en buena estima y su valoración global para el conjunto de los ciudadanos hace que sirvan como referentes sociales, una percepción justa y válida si tenemos en cuenta que en gran medida son desarrolladores de ideas y proyectos que engendran sinergias entre la sociedad.
Pero no es menos cierto que son muchas las personas que encuentran en su labor diaria una tarea silenciosa, discreta y que incluso pasa desapercibida para la mayoría de nosotros, y así es hasta que casi por casualidad obtenemos información de ¿qué hacen?, ¿por qué lo hacen?, ¿cómo es posible que lo hagan?…y sus valores y principios nos demuestran que en la inmensa mayoría de las ocasiones lo verdaderamente  esencial no se ve.
Aplicar el sentido común, las experiencias y los conocimientos colectivos  a la gestión pública, y más aún en el ámbito municipal, es el camino acertado –aunque no el más corto- para mejorar la calidad de vida de las personas que nos rodean y crear y sembrar confianza en una sociedad donde los valores fundamentales de convivencia están en entredicho.
Encontrar personas capaces de dedicar su tiempo y esfuerzo para lograr un objetivo noble y honesto es sin duda una aventura complicada pero no imposible como el tiempo y los individuos me han demostrado.
Por ello, cuando en CIS hablamos de ciudadanos activos y comprometidos, nos estamos dirigiendo a hombres y mujeres que creen que merece la pena poner en valor una sociedad donde principios como igualdad, educación, bienestar social, justicia y honestidad sean pilares de futuras generaciones.
Y sí, a algunos o algunas se nos conoce por caminar en este sendero, o somos crucificados por aquellos que defienden banderas clientelistas o mercantilistas porque creen ver peligrar sus poltronas desde donde han estado habituados  a dominar al "populacho" y no ven más allá, no vislumbran realmente el horizonte y lo que realmente importa: crear una sociedad donde tú y yo seamos lo mismo.
Seamos pues todos, uno, ya que somos lo mismo, y hagamos lo que se espera de cada uno de nosotr@s sin esperar que nadie nos dé una palmadita en la espalda, porque el único reconocimiento que deseamos realmente, y no es tarea fácil de lograr, es dejar una sociedad a nuestros hijos un poco mejor que la que nosotros heredamos de nuestros padres

Comparte nuestro contenido