Pidiendo paso

Varios
{jcomments off}‘Los Ciudadanos piden paso’
Estar es existir, es salir a la superficie en un mar repleto de tiburones que sólo satisfacen sus apetencias personales y nada se preocupan de la comunidad, son seres a los que les mueve por encima de todo el principio de supervivencia.
Nadie pierde unas elecciones, y menos europeas, está mal visto sobre todo por los que ven peligrar sus presas, es decir, sus sillones cómodos donde no hace tanto frío como estar en la calle, que es donde deberían estar los que han sido expulsados a ella por los ciudadanos, con sus decisiones, el pasado domingo.
Es curioso, los rojos y los azules han extraviado -porque ya hablan de cómo recuperar- algo más de 5 millones de votos entre los dos, y el argumento de los azules es que aún siguen por delante con 2 eurodiputados.


En los rojos, el presidente al menos ha encontrado un motivo para decir "por fin puedo descansar de tanto desastre", y la presidenta andaluza, que ha salido victoriosa porque es la que menos ha perdido -sólo 300.000 votos en nuestra comunidad autónoma- parece ser el objeto de todas las miradas desde su grupo.
 

Pero uno, que ya de esto va sabiendo algo, sigue a veces estupefacto las declaraciones de algunos responsables públicos, en este caso de los azules que justifican su batacazo en nuestra bendita tierra diciendo que Ciudadanos ha pasado de puntillas por estas europeas y que el proyecto ha fracasado.
Yo me pregunto, ¿esta persona se ha mirado alguna vez el ombligo?
 
Ciudadanos, ese partido naranja que hasta hace dos días no flotaba fuera del ámbito autonómico de Cataluña, ya ha salido a la superficie, está aprendiendo a nadar y no viene a pedirle permiso a nadie para existir, viene pidiendo paso porque medio millón de españoles así lo quieren, y además viene para erradicar la corrupción institucionalizada por rojos, azules y socios durante muchos años.
Andalucía ya está teñida de naranja en toda su geografía y, tras Cataluña y Madrid, se sitúa junto a Valencia  en un territorio donde ya ha sembrado sus principios y valores, ahora sólo queda esperar a que germinen y crezcan.
 
Valores que nada tienen que ver ni pueden entender quienes no creen en la educación como herramienta de cohesión social, quienes no creen en la independencia del poder judicial o quienes no creen en el mérito y la capacidad para acceder a liderar un proyecto político sometiendo se a primarias y procesos electorales de listas abiertas.
 
Por tanto, para qué perder el tiempo en explicarlo a quienes no les interesa escuchar, dediquemos nuestro valioso tiempo a compartir argumentos e ideas con quienes desean realmente transformar el sistema y llegaremos a puerto antes y en mejor compañía.
 

Ah, y aviso a navegantes: los Ciudadanos no venimos a pedir permiso a nadie, venimos pidiendo paso.  

Autor: Juan Marín Lozano (presidente de Ciudadanos de Cádiz)

                                                                                                                             

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