El Camino de Santiago de Pepe Parada XIII
13 Etapa.-Torremejía-Mérida, 17 kilómetros.Mañana de cielo claro y despejado: 14º.Salida: a las 7:15 llegada: 10:30.
José Glez Parada.-Etapa corta de 17 kilómetros y no tiene servicios en todo el camino, así que, como siempre, hay abastecerse de agua para lo que pudiera venir. Ya metido en el kilómetro 8 del camino y alejado de nuestra ruta, hay un restaurante llamado Romero Mérida junto a la A.66 y la N.630 pero muy lejos para nosotros.
De Torremejía se sale por la carretera N-630, pues si es verdad que también sale un camino, éste está tan mal que todos los peregrinos cogemos el arcén de la carretera, aún con el peligro que se corre andar por el mismo, pero el camino es tan malo que es imposible ir por el.
De esta manera caminamos cerca de siete kilómetros por el arcén hasta que las flechas amarillas nos dicen que debemos salirnos de ella para coger un camino de tierra por la derecha de la carretera que nos va alejando de ella y, por este camino, entre viñedos, olivares y cereales, continuamos caminando, llegando de esta manera a la vera del Río Guadiana, que nos indica que ya tenemos a la ciudad de Mérida a la vista.
Cruzamos una carretera, pasamos por debajo del primer puente que vemos del Guadiana y entramos por el barrio de Bellavista a la derecha y el río a la izquierda acompañándonos los dos hasta que llegamos al Puente Romano que, a través de 800 metros nos hace cruzar el Guadiana para incorporarnos a la ciudad de Mérida.
Una vez dentro y frente a la rotonda de la Plaza de Roma, donde se encuentra la estatua de la Loba que amamanta a Rómulo y Remo, y giramos a la izquierda por la avenida Fernández López paralelo al río, cruzamos la rotonda del Puente de Lusitania y seguimos recto 350 metros hasta el albergue que se encuentra entre el paseo y el río. Es un antiguo molino rehabilitado que esta noche nos dará cobijo hasta que mañana salgamos buscando otra población en este caso, será Aljucén, a 15 kilómetros de aquí o hasta Alcúescar a 30, ya veremos, según las piernas aguantes,
La salida de Mérida la haré por las calles: Avenida Fernández López, calle del Ferrocarril, pasaré por debajo del puente de la Renfe, cruzaré el puente del Arroyo Albarregas, giro a la derecha carretera adelante, avenida de la Plata y, por la avenida del Lago -dejando a nuestra derecha el acueducto que traía desde el Lago de Proserpina el agua a Mérida-, iremos dejando esta ciudad para llegar a la siguiente.
Mérida está ubicada, estratégicamente, en el centro de las comunicaciones norte y sur, a través del Camino de la Plata. Durante siglos, y hasta la caída del Imperio Romano, Mérida fue centro jurídico, económico, militar y cultural; siendo uno de los dos núcleos administrativos romanos más importantes del occidente peninsular.
Los suevos, en el siglo V, instalaron en Mérida la capital de su reino; igual que, posteriormente, harían los visigodos; la llegada de los árabes a la península, y la pronta ocupación de la capital visigoda por las tropas de Muza, trajo un declive en la ciudad en comparación con tiempos anteriores.
Entre sus monumentos que el imperio romano dejó en ella están: El Teatro construidos por Agripa en los años 16 y 15 antes de Cristo, para 6000 personas. El anfiteatro que estaba dedicado a espectáculos, con gladiadores y animales salvajes. El acueducto de San Lázaro, que conducía el agua a la zona del teatro y anfiteatro. El Acueducto de los Milagros, construido para transporta el agua para la ciudad desde el embalse de Proserpina, que mide 830 metros de largos y 25 de alto.
Otros puntos que merece ver son el puente romano sobre el Arroyo o, río Albarregas; el Arco de Trajano; El Templo de Diana; el pórtico del Foro o el Puente romano sobre el río Guadiana.
Seguirá…..

