Víctima de la dedocracia

Varios
Mestre es víctima de la “dedocracia” del PP
Ciudadanos ha querido hacer pública su decepción ante el desconocimiento que demuestran las continuas e intencionadas declaraciones de la nueva secretaria de Política Municipal del PPA y portavoz del PP de Cádiz, Ana Mestre.
En sus declaraciones Mestre olvida que lo realmente importante es la situación económica y social que viven muchas familias en Sanlúcar y, por supuesto, en el resto de España y que la tasa de petición de palabra que supone apenas 18 euros de ingresos al año para el ayuntamiento es simplemente una cortina de humo para tapar la incompetencia de un PP que no encuentra ni muestra soluciones ante los ciudadanos.


El desconocimiento de los asuntos de ciudad le llevan a cometer continuos errores y a olvidar que, por ejemplo, la tasa de la discordia ya estaba vigente en 2004 con el gobierno del PP en Sanlúcar y que además también cobraba por aquellos tiempos a los ciudadanos que solicitaban ser recibidos por un concejal o por el propio alcalde, otros 2´50 €, tasa que fue eliminada por el gobierno del que CIS forma parte en 2009.

 
Una vez más, la intervención ante los medios de la portavoz del PP de Cádiz persigue la critica fácil y de malas artes de las que el PP suele hacer uso habitual cuando no es capaz de explicar asuntos como su negativa a solicitar planes de empleo en la ciudad al gobierno de la nación, como quedó demostrado en el último pleno en febrero en Sanlúcar.
 
Desprestigiar al equipo de gobierno es la única directriz que sigue la candidata a la alcaldía de Sanlúcar por el PP, una candidata víctima de la “dedocracia” interna de la que hace gala un partido que impone a sus futuros candidatos y que practica una democracia interna alejada de la participación de sus militantes, a quienes solo se les permite acatar ordenes directa de la dirección del partido y donde cualquier similitud con unas primarias para acceder a un cargo del partido están alejadas de los derechos de sus propios afiliados.
 
CIS defiende la participación, las primarias dentro del sistema de partidos y las listas abiertas, dando a los afiliados de cada partido y a los ciudadanos la oportunidad de elegir a sus representantes con criterios de mérito y capacidad, y no de familias y corrientes que obedezcan a quienes dirigen los partidos.
 
Para poder tener crédito político es imprescindible someterse a la consideración y aprobación de las bases, que es lo que practica CIS, no a la dictadura de un sistema de partidos caduco que persiguen mantenerse en el sillón.
 
 
 
 
             
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