Desempleo, precariedad y desigualdad.

Fernando Cabral Hidalgo
Dos años de vigencia de la reforma laboral del PP
Fernando Cabral Hidalgo.-Tras dos años de vigencia de la Reforma Laboral del Gobierno de Rajoy, los efectos originados no pueden ser más negativos en cuanto a ocupación,  desempleo, precariedad y desigualdad.
La reforma laboral ha supuesto un verdadero y sistemático programa de regresión y de demolición de derechos individuales y colectivos de la clase trabajadora, que ha visto como lo conseguido a lo largo de décadas de lucha y reivindicación se ha tirado por la borda con la excusa de la crisis económico-financiera. De esta manera, hoy los desmanes de la clase empresarial en cuanto a la modificación unilateral de las condiciones laborales y del sistema de negociación colectiva, la flexibilidad y el fácil despido dan razón a las sonrisas de satisfacción que no supieron ocultar la dirección de la patronal cuando conocieron la reforma laboral aprobada por el PP.


Todo esto ha servido para que los márgenes de beneficios empresariales hayan mejorado en plena crisis mientras que, de manera inversamente proporcional, se haya producido una devaluación salarial que ha originado una caída brutal de la demanda interna, que no ha hecho más que agravar los efectos de la crisis económico-financiera.
 

La reforma laboral ha sido utilizada como herramienta eficaz de liquidación y ajuste de plantillas proporcionando una discrecionalidad empresarial no solo en el sector privado sino también en las administraciones públicas, que tendrá su culmen tras la reforma de las administraciones públicas anunciada por Rajoy.
 
Los datos arrojados por la EPA del cuarto trimestre de 2013 reflejan fielmente los efectos dramáticos de la reforma laboral: el desempleo se sitúa de manera estable en el 26% de la población activa; el número de desempleados que ya no tienen ningún tipo de protección aumenta para situarse en el 37% de los parados porque cerca del 60% de los parados llevan más de dos años sin empleo; hay 1,8 millones de familias con todos sus miembros en paro; el 15% de los ocupados siguen en situación de pobreza; la tasa de desempleo juvenil se dispara cerca del 60% de los jóvenes en edad de trabajar y la inversión en políticas activas de empleo ha disminuido considerablemente.
 
Este es el bagaje de dos años de vigencia de la reforma laboral del PP, que ha servido para todo menos para crear puestos de trabajo, dar estabilidad en el empleo a los trabajadores y a las plantillas en las empresas y reducir la precariedad y la desigualdad en el empleo.
Fernando Cabral Hidalgo
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