Dimisión Parte 1ª
Concejal copión: dimisión Primera Parte
En política un escándalo tapa a otro con una facilidad apabullante. En la vorágine trepidante del mundo político, los casos de corrupción o los “piciazos” (lo escribo en idioma sanluqueño), son olvidados demasiado pronto, una noticia impactante ocupa a lo sumo (este término va con “s” y no con “z”) un par de telediarios, a no ser que un partido u organización se encargue de menear el asunto para que el mismo no caiga en el más absoluto de los olvidos. Aun así ya la cosa no será lo mismo, tendrá su espacio en la pequeña pantalla y en las páginas de los periódicos, pero no abrirá como noticia los informativos televisivos ni será portada principal de ningún rotativo. El caso, incidente, escándalo o “piciazo”, llamarle como ustedes quieran, de los putos zumos (esta vez con “z”) y del famoso desayuno en la sede del PP, ha borrado de un plumazo un anterior affaire ocurrido en nuestra Sanlúcar de una gravedad igual o mayor que la polvareda y huracán provocado por los tres litros de tetra brik del Banco de Alimentos. Me estoy refiriendo al articulo copiado por el nobel concejal del PSOE, Vicente Ramírez, Delegado de no sé cuantas cosas en nuestro Equipo de Gobierno.
El tema ya lo conocen bien los lectores de SD, por lo tanto no voy a realizar aquí un pormenorizado relato de los hechos, ya que ocuparía un gran espacio y podría aburrir al personal. Sin embargo, aunque sea de manera somera alguna que otra cosita si que voy a tocar y, entre las mismas, lo manifestado en un periódico local por el señor Ramírez, que ha pasado desapercibida por todos en general, pero como diría el mismísimo Chapulín Colorado: “no contaban con mi astucia”, con la astucia de “El Mirabreño”.
Si en el PP hubiera gente competente, espabilada y despierta y no fueran unos “señoritos” metidos a políticos, de seguro habrían aprovechado el “piciazo” que el Delegado de “Igual Da” cometió en un auténtico arrebato de ira y prepotencia en su defensa ante las pocas críticas que recibió por copiar y manipular con premeditación, alevosía e, imagino, que hasta nocturnidad, el escrito de Juan José Tellez sobre el tema de la valla de Melilla. Parece mentira que tenga que salir servidor para darle caña a este concejal socialista y no la “gran esperanza blanca” la señora Mestre, el caduco señor Sanz, el ínclito Marmolejo o cualquier otro miembro del PP sanluqueño, demostrando con ello lo poquito que trabajan para ganarse el jornal que cobran gracias a su militancia “pepera”.
Estos dirigentes ineptos no salieron rebatiendo el escrito del señor Ramírez recordándole, por ejemplo, que fue el gobierno socialista el primero en colocar las cuchichas en dicha frontera. Como dice el refrán es inútil pedir peras al olmo, pero es que después de las notas “aclaratorias” del señor Vicente Ramírez y de algún que otro escrito donde se dedicó a matar al mensajero, tampoco salió el PP pidiendo su dimisión por vulnerar la ley Sinde, de la famosa ministra socialista. Es que pedirle a estos “señoritos de la política” que curren y se ganen el sueldo con el sudor de su frente es caso perdido, por eso, los del PSOE cuando muerden lo hacen sin compasión a diferencia de esta panda de pazguatos que picotean, cual gaviotas de su logotipo, pero no lo hacen con la maldad y el instinto asesino de los “pájaros del gran Alfred Hitchcock”.
Y lo peor es que siguen en esa táctica “arriolista” estúpida que les guía cual ciego al abismo. Prueba de ello lo vimos en los debates electorales de Canal Sur, donde el eterno candidato, el fracasado señor Javier Arenas, rehusó a debatir antes las cámaras de televisión del ente autonómico, pues pensaba que las elecciones las ganaba con la punta del carajo sin necesidad de batirse el cobre ante Griñán y Valderas. La estrategia “arriolista” tuvo como resultado que se quedó lejos de esa mayoría absoluta que le garantizaba la Presidencia de la Junta de Andalucía después de más de 25 años de gobiernos socialistas. Dicen en los mentideros y corrillos políticos, que aquella noche el que naciera en Olvera lloró amargamente los resultados de las urnas. Y lloró como como mujer lo que no supo defender como hombre, o lo que es lo mismo, lloró como “Arriola” lo que no supo defender como Arenas. Conclusión: gran oportunidad perdida y cuatro años más de régimen socialista, esta vez sostenido con las muletas de los comunistas del señor Cayo Lara y del señor iletrado Valderas. Es que luego nos hemos enterado que se aprovechó de la desgracia de un vecino que perdió su vivienda y que al final terminó por ampliar la del ahora Vicepresidente de la Junta de Andalucía.
Después de esta reflexión donde se puede ver la incapacidad e ineptitud de los “peperos”, tengo la obligación de retomar el asunto de marras, que no es otro que la gestión de la crisis que originó el artículo plagiado del señor Vicente Ramírez, pero eso será en una segunda parte, quiero darle una oportunidad a los del Partido Popular para ver sí son capaces de descubrir el talón de Aquiles en este caso. A ver sí son capaces de darse cuenta en que parte del muro esta fisurada para empezar a horadar la piedra hasta derribarlo a modo de dimisión en la persona del señor concejal, más conocido por San Vicente Plagiador
“El Mirabreño”
