Y los doberman salieron a pasear
José Luis Glez García.-Yo pensé que sólo me iba a encontrar doberman, Stanford y alguna subespecie afín corriendo a su libre albedrío en el parque Scouts, sin bozal y sin correa. Parece ser que las ordenanzas municipales en ese recinto hasta ahí no llegaron o simplemente no se aplicaron en su racional medida.
Y me retrotraigo al video de la campaña de 1996, donde los de siempre, intentaron atacar al Partido Popular sin ningún tipo de escrúpulos y con claro afán manipulador intentando encauzar y llevar a su terreno las opiniones libres de los ciudadanos y sacaron, como no, a pasear a su especie canina favorita.
Y mira por donde, esos “doberman” virtuales, puede, que con sus colmillos cariados y obturados y sus encías retraídas por el paso del tiempo, poco o nada pueden hoy día hacer saliendo de sus cubiles. Ya lo dijo el ínclito ZP en el 2008, “conviene que haya tensión”. Alguien puso esta frase en su libro de cabecera y la aplica inmisericorde hasta sus últimas consecuencias.
Claro está, hoy esos que se rasgan las vestiduras, y apelan a una ética política ,personal y egocéntrica, no tienen ningún tipo de credibilidad en sus acusaciones, cuando ellos guardaron y guardan un pornográfico silencio ante hechos incuestionables, como puedan ser el tema de los ERES fraudulentos. Donde no nos olvidemos, actualmente hay cualificados militantes de determinado partido visitando asiduamente los juzgados sevillanos.
Imputados que presuntamente retraían o dicho en roman paladino como diria Gonzalo de Berceo, robaban, un dinero que iba a la clase más desfavorecida de nuestro país, como son los desempleados.
Estos inquisidores de medio pelo, se mantienen hibernando en un sueño profundo o quizás mirando para otro lado, cuando en los medios de comunicación salen noticias sobre las presuntas irregularidades de sindicatos que les son afines ideológicamente. Supuestamente se desviaron fondos e incluso se manipularon facturas, que casualmente también, iban destinados a un estrato tan indefenso como es el de los parados.
Y esa doble moral, se manifiesta en el tema de los ya famosos “zumos” y una repercusión mediática, que no nos olvidemos, ha sido orquestada y sobre todo sobredimensionada por claros y espureos intereses políticos.
Esta claro que se deben de pedir explicaciones, no faltaría más. Está claro que se deben de pedir responsabilidades, no faltaría más. Pero siempre a la persona que tenga incidencia y responsabilidad directa en el hecho en cuestión. Claro, que sabemos que siempre hay algunos con el punto de mira permanentemente manipulado y en consecuencia siempre disparan por elevación.
Desgraciadamente o quizás afortunadamente en Sanlúcar nos conocemos todos. Todos sabemos del pie que cojeamos y por supuesto todos sabemos que intereses o prebendas políticas y personales, e incluso “galones” podemos conseguir intentando ser cruelmente inquisidores con determinado partido y con sus militantes.
La Sra. Arocha, ha asumido su culpa y su error y ha pedido disculpas. Parece ser que ha dimitido de su cargo político. De sobra es conocida su trayectoria humana y personal. Y eso ningún pseudoperiodista, ni ningún destacado militante va a cambiarla de la noche a la mañana.
Me imagino a algún “Torquemada” de pacotilla, intentando y disfrutando del espectáculo, viendo a esta señora arder en una pira en plena plaza de S. Roque. Pero desgraciadamente para algunos, esos tiempos de venganza y crueldad ya pasaron a la historia.
Ojala algún político y en sucesos muy recientes, hubiera seguido el ejemplo de la Sra. Regina Arocha, tanto en sus explicaciones, como en su dimisión .Por menos se fue a su casa una ministra alemana.
En definitiva, pasados los días, las aguas volverán a su cauce. Y el rédito y la credibilidad política se adquieren en el día a día con una buena y diáfana gestión de la ciudad. No saltando a la yugular de nadie. Cumpliendo con las promesas electorales y sobre todo dando ejemplo de coherencia política. Sanlúcar está como está, que nadie lo dude, dejada de la mano de Dios o quizás del demonio, Mientras los pueblos de alrededor crecen a nivel de infraestructuras, industrias y equipamientos, aquí seguimos en el pleistoceno.
En Sanlúcar continuamos, por poner un ejemplo, con las mismas entradas a la ciudad que hace cuarenta años. Dedíquense a gestionar eficazmente la ciudad y los intereses de sus conciudadanos, que para eso pagamos sus onerosas soldadas y no se pierdan en sacar rédito político y quizás veinte o treinta votos, con ese accidente, que no incidente de los zumos. Los votantes propios y ajenos se lo agradecerán. Y por favor, no atenten a la inteligencia de los ciudadanos.
Feliz Navidad a todos.

