Publicidad engañosa, fraude y mentiras
Retroactivad
José Antonio Bustamante.-La retroactividad parece ser, por las acciones que se están llevando a cabo por parte del gobierno del PP, el término de moda, sin importarle lo más mínimo la posible ilegalidad que esto pueda suponer en algunos casos ni los perjuicios económicos que éstas medidas puedan traer para con los ciudadanos.
Hace un par de semanas fue el Tribunal Europeo de Derechos Humanos quien sentenció que no es legal aplicar la retroactividad en sentencias ya dictaminadas, pero por las acciones que se están llevando a cabo se desprende que o nos se dan por enterados, o directamente les da todo absolutamente igual abusando de esta forma de la mayoría absoluta que los ciudadanos, esos mismo que ahora ven sus derechos coartados, les concedieron.
En septiembre saltó la noticia que a los autónomos que habían recibido una ayuda, porque cumplían con todos los requisitos que pedía el propio gobierno, debían devolver con carácter retroactivo esa misma ayuda recibida durante los meses anteriores ya que, seis meses después de haber sido aprobadas dichas subvenciones, una instrucción interna cambió las reglas del juego dictaminando que los autónomos que crearan una empresa no se podrían beneficiar de las mismas. Ayuda a los emprendedores, llaman a esto.
Este mismo verano también nos sorprendieron, si es que algo nos puede sorprender ya, con la noticia de que los emigrantes retornados deberán tributar por las pensiones que reciben del extranjero con carácter retroactivo desde el año 2008. Todo esto a pesar de que España tiene suscrito convenios con varios países, desde el año 1966, por el cual se exime de cotizar a los que perciben una pensión pública por cuantía inferior a 22.000 euros anuales. Eva Foncubierta, presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Emigrantes Retornados (Feaer), asegura que hay sentencias recientes que amparan estos convenios pero que aún así, “se les vuelve a enviar el requerimiento”. La única solución que Hacienda ofrece hasta este momento es “que paguen, y luego ya se les devolverá el dinero”.
Pero sin lugar a dudas la retroactividad-estrella la ha protagonizado el minsitro Wert. El mismo día de la huelga general de la comunidad educativa no se le ocurrió al buen hombre otra cosa, colérico por ver cómo estaban las calles, que firmar una orden para retirar a los estudiantes Erasmus las becas estatales cuando el curso lleva ya dos meses en marcha y estos alumnos zarparon con esa beca asegurada. Tan solo 24 horas después de anunciarlo públicamente no ha tenido más remedio que retroactivarse a sí mismo y recular en esa decisión. Hay quien dice que por la presión social, hay quien cree porque ni en su propio partido estaban de acuerdo con la medida, pero nada más lejos de la realidad. Wert ya ha dado muestras suficientes de que a él no le importa lo más mínimo lo que los ciudadanos puedan pensar, por lo que no es nada descabellado pensar de que se haya visto forzado a dar marcha atrás por imposición de Bruselas.
Es una verdadera lástima que la ciudadanía no pueda retrotraer y anular el resultado de las últimas elecciones generales por publicidad engañosa, fraude y mentiras de forma continuada y manifiesta, pero sin duda nos habrá servido para aprender para la próxima. En la misma piedra más no, por favor.
