Pleno extraordinario investidura Víctor Mora
Arrancó con el turno de palabras el representante del Partido Andalucista, su portavoz, Antonio Prats quien, al igual que lo hiciera en el Pleno del viernes, mostró una imagen de político sagaz que tiró de galones para mostrar como encauzar un Pleno de estas características y lo hizo, como ya es norma en él, sin papeles ni guiones previos. No quiso Prats repetir, enumerando, los múltiples proyectos incumplidos del equipo de gobierno. Sin embargo, el andalucista, que ya había adelantado que no votaría la candidatura de Víctor Mora, le ofreció su apoyo y principalmente dijo que no era posible salir del estado en que se encuentra Sanlúcar si no es con un acuerdo entre el equipo de gobierno, la oposición, empresarios, sindicatos, y la ciudadanía en general.
Si bien es cierto que el Pleno no debería haber entrado por esos derroteros, Rafael Terán tenía el derecho de usar su tiempo en algo más que ser políticamente correcto, por lo que empleó toda una batería de reproches a las políticas neoliberales del PSOE-CIS que no variaban en nada o poco de aquellas practicadas por la derecha.
Juan Marín estuve en su línea habitual, como socio del PSOE, para apoyar la candidatura de Víctor Mora. Empezó con palabras de agradecimientos a Irene García y posteriormente hizo una exposición de los objetivos alcanzados por el equipo de gobierno.
Tomó seguidamente la palabra Milagrosa Gordillo, empalagoso y monocorde discurso, hasta la extenuación, en los agradecimientos, e incapaz de rebatir con argumentos las críticas de Rafael Terán por lo que echó mano del ataque personal al edil de la izquierda al que intentó ridiculizar mostrando una falta de respeto total a la ideología de éste ya que, según la edil socialista, el señor Terán no vivía consecuentemente con sus ideas, más bien, se dedujo de sus palabras, por encima de sus posibilidades ideológicas.
