De niña de Zapatero a madrastra del PSOE provincial.
{jcomments off}Irene García ha pasado, en poco tiempo, de ser la "niña de Zapatero" a madrastra del PSOE provincial. Manuel Rodríguez.-Irene García ha dimitido de alcaldesa de nuestro Ayuntamiento. En realidad no es ninguna novedad dada su escaso interés en centrarse en la búsqueda de soluciones a los graves problemas que padecemos en esta ciudad.
Desde sus arriesgadas piruetas políticas provinciales y sus no menores ambiciones políticas, por aparentar ser más de lo que en realidad es, ha venido cayendo en sus mismas trampas que, en compañía del “compañero Cabañas”, pacientemente armó contra los viejos militantes del PSOE. Viejos militantes que la eligieron diputada provincial por esta zona. Y, desde entonces, sentada a la diestra del “compañero Cabaña”, fue pergeñando la venganza contra sus aupadores políticos.
En poco tiempo sus aventuras en las moquetas provinciales y en el despacho de caña de bambú le llevaron a la dirección provincial del PSOE donde se agudizaron, aun más, sus ausencias de la alcaldía de Sanlúcar. Dejando en manos del primer Teniente de alcalde la mayoría de los asuntos, menos los de carácter populista que siempre se reservaba para ella.
Se marcha de la alcaldía con una de sus sutiles trampas, consistente en no entregar el acta de concejala. Por lo cual seguirá de concejala en la bancada del Grupo municipal socialista al igual que hizo su mentor provincial el “compañero Cabañas” en el ayuntamiento de Benalup, hoy en bandos opuestos en el PSOE de Cádiz. Mal lo tiene la organización provincial del PSOE confiando en quien no ha hecho otra cosa que dividir el PSOE de Cádiz en dos mitades.
Como consecuencia de seguir de concejala en el ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda tiene la “cobertura legal” para continuar de portavoz del Grupo Socialista en la Diputación Provincial, objetivo principal de Irene García. Obviamente seguirá cobrando del grupo provincial del PSOE de la Diputación. Asistirá a los plenos del ayuntamiento, utilizará, nuevamente, el Ayuntamiento de Sanlúcar para dedicarse a vagabundear por los mentideros políticos provinciales y tutelar al alcalde que salga de las filas del PSOE sanluqueño.
Irene García deja Sanlúcar en pésimas condiciones. Su aportación a la izquierda sanluqueña ha sido inexistente. Es una mujer sin ideología de izquierda, anclada en el populismo y en el centro derecha como referencia ideológica. Una mujer que podía estar en cualquier partido de ese espectro político que además ha auspiciado y protegido desde la alcaldía.
