Fin de la cita

Varios
{jcomments off}“Fin de la cita”…. y fin de la puesta en escena de Rajoy para seguir en silencio
SD.-El presidente del Gobierno Mariano Rajoy sigue en sus treces y nos ha dejado a todos los españoles con la misma cara de idiotas ( la que él cree) que antes de comparecer  en el Senado para no decir nada, excepto que se equivocó en dar su confianza a uno que ahora lo chantajea conpapeles arrugados”. Así tan castizamente ha calificado el señor Rajoy lo que todos conocemos como “los papeles de Bárcenas”.
Sigue enrocado, este señor, en posturas numantinas que solo aplauden desde su partido, , sobre las presuntas corruptelas del PP y de su financiación ilegal desde hace más de 20 años.

Como ya es habitual en dirigentes del partido que gobierna España, el presidente ha nadado y guardado la ropa en este complejo entramado de los papeles del ex  tesorero popular que, quiera el presidente del gobierno o no, pone en riesgo la credibilidad de su partido, ya muy deteriorada, y la de España por lo que su dimisón  a requerimiento del PSOE en voz de Rubalcaba es lo menos que podría pedirle al mayor responsable del PP quien hasta hace poco apoyaba al ex tesorero.

Ha querido el señor presidente del gobierno embaucarnos con los presuntos logros de la economía española y su proyección de futuro de esa España trabajadora y responsable cuando la realidad es que seguimos con los seis millones de parados  y la EPA así lo confirma; la estacionalidad laboral en estos meses solo es un espejismo en el que los populares quieren agarrarse cual salvavidas en tragedia marítima.
 
Solo ha recurrido el señor Rajoy a la hemeroteca y citas del líder de la oposición señor Rubalcaba, para huir hacia delante en una carrera que no le lleva a ninguna parte.
Rubalcaba ha desmontado todos y cada uno de los argumentos esgrimidos por el presidente del gobierno que mal le pesa a él, como afirmaba el líder socialista, no ha acudido voluntariamente al Senado, más bien lo ha hecho para evitar la moción de censura como instrumento democrático aunque haya alardeado que ésa no iba a ninguna parte.
 
Solo las citas, los logros para tener contentos a los mercados y controlar la prima de riesgo, así como la laboriosidad de esa España callada a la “que se le ha pedido sacrificios” – el gobierno de Rajoy nunca ha pedido sacrificios porque los ha impuesto desoyendo a sus votantes y mintiendo en el cumplimiento de su programa electoral a todos los s los españoles – son, los únicos argumentos esgrimidos por el  presidente del gobierno para seguir anclado en el silencio al que lo ha obligado el delincuente Luis Bárcenas.
 
Lo demás el tiempo y los jueces lo dirán, aunque pasar página de este desgobierno sería lo mejor, porque si el señor Rajoy esgrime su inocencia- él también figura en los “papeles arrugados”-  no puede eludir su responsabilidad política al haber apoyado, incluso estando imputado, a un delincuente. Exigir su dimisión está sobradamente  justificada.

Comparte nuestro contenido