Nuestro futuro
Eduardo Dguez-Lobato Rubio.-Porque si echamos la vista atrás, Jerez, Sanlúcar, Rota, Trebujena, Chipiona y Andalucía, fueron siempre tierras de manos tendidas, acogedoras, mansamente abiertas a lo diferente, a la integración, a la concordia.
Aquí ,en esta tierra, bajo este sol, discurrieron tiempos espléndidos, cercanos a la Arcadia feliz, florecidos bajo el reinado de las letras, de las ciencias, de las artes, de lo cordial y puramente humano, de arriba abajo, desde el astrónomo que observaba las estrellas al sencillo labrador de navazos y pegujales, desde la alta sapiencia de Maimónides hasta el humilde artesano del cuero, la teja o la madera.
Tres culturas, tres maneras de ver y entender la existencia, esta vida y la otra, convivieron hermanadas en el mutuo respecto, en el quehacer común. Fue entonces cuando Al-Andalus ostentó la capitalidad cultural del mundo conocido.
Después vino el desencuentro, también es verdad, pero preciso será orillar lo negativo para centrarnos exclusivamente en cuanto tuvo de positivo , en los impagables frutos derivados de aquel ecumenismo andaluz, de aquellas universidades que apuntaban precisamente a eso, a la universalidad del hombre, a la unidad de destino de la especie humana, sistemáticamente tentada por el egoísmo, la intolerancia y el rechazo.
Ya lo sabemos, nos lo han dicho cientos de veces…”El distintivo de la sabiduría es la tolerancia y el acuerdo “.
Y así, sabemos también que cuanto más pequeña es la esfera de acción de un individuo, su campo de juego, más intolerante y rígido se muestra.
Vamos, que por llegar a conclusión llana y directa, el asunto está en aceptar a los demás tal cual son, no como quisiéramos que fuesen, porque probablemente, ni tan siquiera nosotros somos como nos gustaría ser.
Sí, seamos, tolerantes, negociadores con el prójimo, con nuestros paisanos. Porque de la asunción de nuestras propias flaquezas, incluidas las políticas, llegaremos a ejercer la verdadera democracia en esa pura comprensión de la razón de las cosas universales de la Andalucía.
Y como dijo el poeta….
¿ Tu verdad ? . No, la verdad;
vente conmigo a buscarla,
la tuya, guárdatela.
eduardo dominguez-lobato

