Presunta prevaricación
Jose Luis Zarazaga.-Hoy este humilde desarticulista va empezar su pequeña disertación con uno de esos refranes que antaño estuvieron tan de moda en nuestro pueblo y que últimamente parece que han perdido el uso popular. “O todos moros o todos cristianos”
Para el que parezca que no entiende o no entienda de que va dicha frase aclararle que indica la necesidad de que las personas sean medidas por el mismo rasero o se apliquen las mismas reglas a todos, de forma que nadie resulte ni beneficiado ni perjudicado o discriminado por ellas. Se trata así de una disyuntiva bastante usada.
Solo me queda decir que en nuestro pueblo dicho refrán ha pasado a tener el siguiente significado: ¡Y una mierda con todas las letras!, uff…… que ha gustito me he quedado.
Volviendo a nuestro tema quisiera recordar que no hace mucho tiempo las televisiones y todos los medios de comunicación tanto digitales como escritos nos han bombardeado con la tragedia del Madrid Arenas. Espectáculo verdaderamente terrible en sus resultados y del que parece que aún no parece que hemos aprendido nada o que estos políticos que nos desgobiernan se piensan que no guardamos en la memoria..
Mucho se ha hablado y se ha discutido en este medio digital estos últimos días sobre la falta de seguridad y el incumplimiento de la normativa en todo lo que concierne a los medios con los que trabajan nuestras fuerzas de seguridad, es decir falta de medios con los que cuentan los que están encargados de velar por nuestra seguridad y sobre todo que no ocurran trágicos accidentes como los que vivimos en el Madrid Arenas.
Es cierto que nunca llueve al gusto de todos y que las medidas que hay que adoptar ante cualquier tipo de espectáculo parecen a veces exageradas, pero nunca nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena.
Hoy me han llegado las quejas de una asociación que haciendo uso del Auditorio de la Merced me han hecho constar su desaprobación sobre las limitaciones de espacio y por tanto de aforo que se han establecido en dicho espacio y que limita notablemente la posibilidad de entrada de público asistente. Todo esto parece que se fundamenta en una normativa de obligado cumplimiento y que se establece en lo siguiente
a) Seguridad para el público asistente, trabajadores, ejecutantes y bienes.
b) Condiciones de solidez de las estructuras y de funcionamiento de las instalaciones.
c) Prevención y protección de incendios y otros riesgos inherentes a la actividad, facilitando la accesibilidad de los medios de auxilio externo.
d) Condiciones de salubridad, higiene y acústica, determinando expresamente las condiciones de insonorización de los locales necesarias para evitar molestias a terceros.
e) Protección del entorno urbano y natural, y del medio ambiente, protección tanto del entorno natural como del urbano y del patrimonio histórico, artístico y cultural.
f) Condiciones de accesibilidad y disfrute para minusválidos, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 8/1993, de 22 de junio de promoción de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas, y que posibiliten el disfrute real del espectáculo por parte de los minusválidos, para lo cual se realizarán las adaptaciones precisas en los locales e instalaciones en el plazo que reglamentariamente se establezca, de acuerdo con la precitada Ley.
3. Los locales y establecimientos deberán tener suscrito contrato de seguro que cubra los riesgos de incendio del local y de responsabilidad civil por daños a los concurrentes y a terceros derivados de las condiciones del local, de sus instalaciones y servicios, así como de la actividad desarrollada y del personal que preste sus servicios en el mismo. La cuantía de los seguros se determinará reglamentariamente.
Igualmente deberán contar con un plan de emergencia según las normas de autoprotección en vigor.
Hasta ahí todo correcto y tal como les respondí y establece la normativa que normalmente se comunica a todos los usuarios de dicho centro es lo que hay que cumplir, respuesta lógica: “Y una mierda para ti con todas las letras, ¿la Virgen del Rocío no tiene que cumplir la normativa?”. Ante semejante pregunta solo pude aclarar que la normativa no incluye muñecos fijos o maniquíes, no es normal que a ellos se les pida por ejemplo un seguro de responsabilidad civil ya que no me explico cómo iban a firmar la póliza correspondiente.
Todo esto viene a cuento porque ayer en el Auditorio de la Merced arece que se celebró el pregón de San Tócame Roque, perdón de la Virgen del Rocío, en que estaría pensando.
No quiero extenderme y antes de terminar recordando que estos incumplimientos solo ocurren en nuestro pueblo , he tenido el infortunio de poder comprobar a través del Telenina o mejor dicho el desinformativo local, que toda la información facilitada es verídica ya que las imágenes acompañadas de palabras como lleno a rebozar son prueba más que fehaciente de cómo algunos o algunas se pasan la normativa por el forro del chumino y no me sean mal pensado no creo que la virgen del Rocío tenga nada de eso.
Tal como se aprecia en la imágenes se ve con claridad que se ha sobrepasado el aforo establecido de forma notable ya que todas las capillas laterales y puertas de salida estaban ocupadas con sillas siendo lo más curioso que el Delegado de Deportes aplaudía cada una de las actuaciones desde la primera fila, este no se ha dado cuenta que siendo una de las autoridades presentes y comprobando el exceso de aforo sin hacer nada al efecto incurre en lo que en mi pueblo se llama prevaricación.
Creo suponer que si hubiera habido un accidente, que por suerte no es el caso nuestra simpar Chiquitilla, habría tomado en consideración la actuación del Delegado de Festejos Populares, al de Incultura y al técnico responsable de permitir semejante barbaridad, y en este último caso con más vera, que para eso lo cobra.
No tengo nada más que decir, pero supongo que el próximo lema de las asociaciones o grupos que quieran actuar en la Merced será “O Todos Moros o Todos Cristianos”.
Ah por cierto, en estos casos me imagino que la oposición estará en Babia gritando: ¡Viva la Virgen del Rocío!, pues por mí que se vaya a vivir bien lejos, que eso voy a gritar yo cuando llegue la hora de votar.

