Cartas de una sombra

José Antonio Córdoba
El silencio de una muerte
José Antonio Córdoba.- España sigue siendo una tierra de grandes tabúes. Tierra de muchas culturas que en su lado más recóndito guarda silencio colectivo sobre las voces que se apagan en una habitación solitaria, en el frio acerado o en las cálidas aguas de una bañera.
A la curiosidad y morbosidad de los vivos sigue los gritos desesperados de las familias, víctimas éstas, de una sociedad que trata de ocultar, de esconder, de impedir a toda costa que estas muertes sean conocidas, que esta sociedad conozca y luche contra una lacra que ahora parece despuntar y ser algo novedoso con los desahucios.

Ahora que estamos en vísperas de la campaña de la Violencia de Género, y que se viene contabilizando durante los últimos años las muertes que este tipo de violencia genera en nuestra sociedad, debemos de plantearnos si debemos de seguir ignorando EL SUICIDIO, y las víctimas que genera. Aunque podemos entrar en un debate de si los/as fallecidos/as por suicidio son víctimas o no, debemos de tomar conciencia que de un modo u otro son víctimas. ¿O es que somos tan necios que pretendemos considerar como víctimas a las muertes que tienen como detonante los desahucios y a las que no hay un desahucio por detrás, no?Aunque ya conocemos las distintas varas de medir, según el color político. Pero como siempre digo, esto son problemas que van mucho más allá de uno u otro pensamiento ideológico.
 

En España, las víctimas de suicidio, suman y siguen aumentado años tras años, donde podemos estar hablando de cifras entorno a algo más de 4000 fallecidos/as. Curioseando por internet he encontrado que en nuestro país se suicidan cada día nueve personas, de las cuales tres por motivo de la crisis. A lo que yo me pregunto: ¿Quién carajo gritaba en la calle, ¡hoy!, por esas seis víctimas que no son por los desahucios?, ¿Dónde están esos movimientos tan solidarios que se cortan las venas en los medios de comunicación, por los suicidios de los desahucios?, ¿qué pasa, los otros suicidios no dan protagonismo mediático suficiente a estos adalid de las causas perdidas?
 
Como podemos ver solo se defiende aquello que nos interesa, solo aceptamos implicarnos en un problema a medias. Solo vemos la esquina de un cuadro, tan dramático este, que todos giramos la cabeza y pasamos de largo.
 
Yo no pretendo negar la ayuda a los familiares de las víctimas de suicidio por los desahucios. Pero sí que evitemos ser hipócritas con el resto de los familiares víctimas de suicidio por otras causas. Pues detrás de una muerte hay una historia. Historias que deben de conocerse, estudiarse y servir para la prevención. Una prevención destinada a erradicar un número tan elevado de víctimas.

Comparte nuestro contenido