Explotar y explosionar
Explotar y explosionar
José Antonio Bustamante .- Estos dos verbos que gramáticamente tanto se parecen, han tenido un protagonismo absoluto durante el pasado fin de semana en Cataluña, demostrando que muchas veces uno lleva irremediablemente al otro.
Cuando los ciudadanos se cansan de ser explotados a base de recortes y sacrificios mientras otros, siempre presuntamente, mantienen cuentas secretas en Suiza con el dinero extorsionado a razón del 4% por adjudicación, lo lógico es que esto lleve a una explosión de ciudadanía sin precedentes.
Cuando estos mismos presuntos del 4% pretendieron además sacar tajada de un movimiento independentista escenificado durante la Diada, culpando al resto de España de todos sus males financieros mientras mantienen un sinfín de embajadas exteriores, seis canales autonómicos y subvenciones a medios de comunicación privados, lo normal es que esto les explosionase en la cara.
Cuando los ciudadanos se cansan de ser explotados a base de recortes y sacrificios mientras otros, siempre presuntamente, mantienen cuentas secretas en Suiza con el dinero extorsionado a razón del 4% por adjudicación, lo lógico es que esto lleve a una explosión de ciudadanía sin precedentes.
Cuando estos mismos presuntos del 4% pretendieron además sacar tajada de un movimiento independentista escenificado durante la Diada, culpando al resto de España de todos sus males financieros mientras mantienen un sinfín de embajadas exteriores, seis canales autonómicos y subvenciones a medios de comunicación privados, lo normal es que esto les explosionase en la cara.
Esa explosión de ciudadanía se tradujo durante las elecciones del 25-N en una participación del 70% que dejó sin respiración al explotador, al que recordaron que no se puede cerrar un quirófano ni haber recortes en educación mientras siga una sola embajada catalana abierta, que no se tolerarán medicamentazos mientras se sigan manteniendo seis niveles administrativos y que si esto ocurre los únicos españoles responsables serían los dirigentes de CiU y sus votantes. Además, al Sr. Más, tan preocupado él por la situación financiera de su comunidad no le tembló el pulso al convocar unas elecciones, cuando aun le quedaban dos años por gobernar, con el consiguiente sobrecoste para las maltrechas arcas catalanas.
El resto de la historia ya es sabida: un ascenso sin paliativos de C’s (Ciudadanos) que multiplicó su número de escaños por 3, gracias a una forma de hacer política que ellos mismos denominan “política al servicio del ciudadano” y que hablan de una forma clara, directa, sin miedo y sin tecnicismos a la hora de denunciar la corrupción existente en las administraciones que ha situado la confianza en la clase política bajo mínimos.
Muchos sanluqueños tuvimos la suerte de poder escuchar a Albert Rivera en marzo de este mismo año, cuando nos visitó con parte de su equipo para un encuentro con Ciudadanos Independientes, donde destacó las muchas coincidencias entre ambas formaciones y expresó su deseo de que el movimiento ciudadano, y esa forma de hacer política, se extienda por todo el territorio nacional. En Cataluña ya han sido capaces de quitarse las ataduras del voto útil. ¿Seremos capaces en el resto de España?
Rivera, además de triunfador de las elecciones, se convirtió en el protagonista de la frase de la jornada: “Cataluña es mi tierra, España mi país y Europa mi futuro”.
¿A que se le entiende tó?{jcomments off}
Rivera, además de triunfador de las elecciones, se convirtió en el protagonista de la frase de la jornada: “Cataluña es mi tierra, España mi país y Europa mi futuro”.
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