Villaconejos

José Luis Zarazaga
El Parchís
"…la estrategia comunicativa que se emplea en Telenina, en el Desinformativo Local o el tan cacareado Twiter es propia de un equipo que ha realizado el Doctorado en la Universidad de Villaconejos."
José Luis Zarazaga.-Hoy este que subscribe, su humilde desarticulista, una vez pasados los ecos de la Huelga General, con mayúsculas, que conste, no piensa hablar de nuestros queridísimos miembros del Equipo de Desgobierno. Hoy volveremos a comentar de pasada aquellos juegos de nuestra infancia y su renacer dentro de las redes sociales.
Las redes sociales no sé si acertadamente o equivocadamente no están abriendo un mundo que cambia constantemente pero que constantemente nos están haciendo rememorar nuestro pasado no tan inmediato, caso claro los juegos tradicionales que empiezan a pulular en formato informático. Las redes se han convertido en una pieza fundamental de los estudios antropológicos, son claro ejemplo las nubes de etiquetas, o las tribus sociales. Al buscar o etiquetar la tribu de los políticos todo el mundo piensa en las siguientes “Calzacarros, analfaburros, etc., etc.”; pero siempre hay que pensar que nuestro pueblo es especial y debemos de etiquetarlos como la Tribu de los Arapajoes, concretamente los Arapajoes que Joen, ya que nos tienen completamente jodidos con las tonterías que dicen y hacen constantemente.
Ya que hemos comenzado con dicho tema, me pregunto: ¿Qué le vamos a hacer?

Para entender la gestión política o eso que en nuestro pueblo el Equipo de Desgobierno llama gestionar eficientemente, habría que mentalizar la idea de un tablero del parchís, sin numeración y extrañamente con cinco jugadores o sea cinco colores de partida.

El tablero así definido con una imagen central que no puede ser otra que la sonrisa eterna de nuestra Arcardesa es utilizado como un medio de propaganda política a través de la cual se intenta aleccionar los jóvenes y no tan jóvenes las ideas políticas deseadas.
 
Es muy curioso el juego ya que la partida siempre se establece como un combate entre los distintos grupos políticos que figuran en el tablero, aunque alguno de los jugadores parece que sacrifican sus fichas en aras de distraer la atención sobre el que debe ser el principal objetivo a batir. No me sean mal pensados que no hablo de ninguno en concreto, para semejante burrada se bastan y se sobran ellos solos.
 
Es evidente que nuestra queridísima Chiquitilla está jugando una partida genial, nos está inculcando un mensaje ideológico que demuestra que ella es la  dueña del tablero y eso curiosamente sin ni siquiera dejarse ver en el juego. Ella es como el que lanza la piedra, ella lanza los dados y esconde la mano, para dar la cara están los otros y por supuesto sigue pasando desapercibida y nadie tiene la intuición suficiente para  comerse su ficha.
 
Esta complejidad en el juego convierte a dicho tablero en una auténtica obra de arte comunicativa, y lo ejemplifico: “lanzo los dados contra los capillitas, estos reaccionan y mando la ficha de mi lugarteniente que es inmediatamente fulminada, ya que lo sacrifico para inmediatamente desdecirme y avanzar 20 casillas como una magnifica estratega de la comunicación.”
 
Esto que hemos comentado es muy difícil de comprender y menos para el resto de los jugadores, ya que se trata de que el mensaje que se quiere proyectar no sea ni tan claro que se haga accesible, ni tan oscuro que lo haga ininteligible. Es un claro mensaje destinado a quien está en disposición de entenderlo, cubierto por una apariencia de unidad que será lo que verán la mayoría de los posibles.
 
Esta estrategia no ha sido diseñada por un grupo de asesores especializados, nada más lejos de la realidad, en nuestro pueblo eso es imposible ya que creo que la estrategia comunicativa que se emplea en Telenina, en el Desinformativo Local o el tan cacareado Twiter es propia de un equipo que ha realizado el Doctorado en la Universidad de Villaconejos.
 
Este tablero que hemos desgranado es una obra de arte, pero una obra de arte fruto de nuestra sin par Chiquitilla y del momento político que estamos viviendo, resulta obvio que sin la eterna sonrisa de nuestra Arcardesa no podrá nunca llegar a ser entendida. Todos somos hijos del momento y a algunos nada se nos escapa.
 Este humilde desarticulista tiene muy claro que el tablero de juego ha pasado a ser un claro ejemplo de obra pictórica abstracta, se trata de que desvelemos un mensaje profundo, pero que nuestra querida artista lo oculta para que no sea ni tan claro que se haga visible ni tan oscuro que sea ininteligible para una minoría. Esta minoría que es la que conforma el Equipo de desgobierno.
 
 A esta minoría es a la que hay que dirigir el siguiente mensaje: “el tablero del parchís ha quedado configurado por la red de redes y ahora en dicho tablero no participan solo cinco jugadores, somos muchísimos los que empezamos a movernos por un único ideal,  que no es otro que el bienestar de nuestro pueblo. Espero que sirva de advertencia”
 
Como no quiero extenderme ya que mis sufridos lectores se enfadan y con permiso de mi editor diré que una imagen vale más que mil palabras, pero por favor no le den vueltas a la imagen, no esconde nada, no es como el juego del parchís, no tiene trasfondo. Solo hay que preguntarse para que sirven las ordenanzas municipales que nos venden a bombo y platillo ya que cada cual dependiendo la zona hace lo que le da la gana.
 
Y digo yo: a ver si ahora vamos a ver a nuestro queridísimo jugador, el señor Louzao gritando ¡Viva la República Independiente de Villaconejos, perdón de la Colonía Citi!

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