Cartas de una sombra
José Antonio Córdoba.-El pasado viernes tuve la oportunidad de asistir a la conferencia que organizaba el Ateneo de Sanlúcar. Con el título “Arte Rupestre: embarcaciones íberas en el abrigo Laja Alta”, de la mano de D. Miguel Martín Goerg.
Laja Alta es un abrigo rocoso, situado en algún punto entre Jimena de la Ftra. y Ubrique. Conociendo los antecedentes hidrográficos de nuestro entorno, de la Bahía de Cádiz y de la bahía de Algeciras, podemos comprender que hoy para acercarse a este tipo de emplazamientos arqueológicos se haga necesario alguna hora en coche y otras tantas a pie entre dehesas y montes.
Este catedrático de la Escuela Superior de la Marina Civil, ha sabido acércanos esos parajes insólitos a través de fotos de gran calidad, así como de ricos detalles visuales.
D. Miguel nos llama la atención sobre la diferencia de las pinturas rupestres relativamente recientes de Laja Alta (entre 3000 y 4000 años), y las de Altamira de 15000 años aprox. Estas segundas son ricas en detalles visuales, donde el simple mirar de un no iniciado en la materia, le permite distinguir la figura que representa el artista. Sin embargo, las imágenes en la primera, para un no iniciado, suponen un quebradero de cabeza pues apenas se distinguen detalles en la multitud de trazos realizados. Según nuestro ponente, en Altamira el lenguaje verbal no estaba plenamente establecido entre los habitantes de estos lares, de ahí, la riqueza de detalles, sin embrago, en Laja Alta en lenguaje estaba bien establecido, por lo que se requería de menos detalles en sus dibujos.
De Laja Alta, cita también su estratégica posición astrológica.
En la ubicación de los dibujos cabe destacar la perfecta definición que tenían de su habitad, pues así aparecen en la parte alta las representaciones de la vida cotidiana, de caza, ect., es decir, reflejan la cima de los montes. Casi a la altura del suelo aparecen todas las representaciones de embarcaciones y motivos marítimos, entre ellos embarcaciones en plena faena de pesca, reflejan la costa, los puertos, ect.
Curiosamente todas las embarcaciones representadas en Laja Alta, son diferentes.
Un detalle importante de las representaciones de las embarcaciones, está en su mástil. Este se representa en un conjunto de tres a cuatro varas. Lo que da a entender, que la forma del mástil era un trípode. Igualmente a través de las representaciones de los remos, se obtiene el tamaño de la embarcación. Es curioso que pese a la simplicidad de trazados, estas pinturas ofrecen gran información del objeto allí representado.
Otro detalle curioso (entre tantos), es que las embarcaciones de Laja Alta, mezclan dos culturas de la navegación. De la atlántica toman la estructura y de la mediterránea las velas.
No menos curioso es que las primeras embarcaciones íberas estaban recubiertas de cuero.
Sin embargo, lo más relevante de esta conferencia ha sido la parte final. En esa parte donde nuestro conferenciante nos lanzaba a los asistentes a reflexionar sobre la importancia marítima de nuestro entorno. Cádiz es una provincia muy vinculada a la mar desde los anales de la historia, pero sin embargo carecemos de algo tan simple como es un museo de la mar. Hemos de perpetuar en nuestra CULTURA la importancia de la mar en la vida del gaditano.
Por ello, me sumo a su reivindicación con el presente artículo.

