La manipulación de la izquierda

José Antonio Córdoba
Yugo y flechas
José Antonio Córdoba.-Estos días de verano, me han recordado mucho, a aquellos días de antaño donde la propaganda comunista alzaba sus voces para enaltecer al pueblo en contra de las clases opresoras.
Los últimos años, financiados por la izquierda socialista con el apoyo de  los distintos sindicatos, se viene reavivando un odio visceral en nuestra sociedad del que su último despunte ha sido el movimiento del SAT y el protagonismo individualista del alcalde de Marinaleda. ¿Dónde estaban estos individuos durante los años de crisis donde gobernaba el PSOE?, con toda probabilidad comiendo de las sobras que estos les daban.
Pobres, los hay en la derecha y en la izquierda, pero principalmente en la sociedad española.

Las palabras del Sr. Sánchez Gordillo, mediante las que retrotrae la situación actual a la del franquismo, resultan no menos cuanto insulsas y desfasadas. Me permito trascribir íntegramente unas palabras del libro “Los mitos de la Represión, en la Guerra Civil” de Ángel David Martín Rubio. En el prologo, de la mano de Pío Moa escribe: “…Pese a que sabemos sin sombra de duda que el alzamiento contó con el apoyo, aq menudo ferviente, de una gran masa de la población de todos los niveles sociales, esa nueva propaganda nos devolvía a la vieja caricatura comunista, es decir, totalitaria, a la ficción de la guerra como«lucha de clases» entre «el pueblo» y la oligarquía de financieros, terratenientes, generales y obispos” Pág 10, Ed. EG.
 

La manipulación de la izquierda se encamina no a desestabilizar al Gobierno, sino a la sociedad española, en beneficio individual de estos grupos, que vociferando el carácter fascista de los que nos gobiernan, desvían nuestra atención del verdadero carácter de sus acciones. Es decir, estamos asistiendo a un nuevo rebrote propagandístico barato e insulso de los años treinta. Si lo miramos fríamente, poco nos diferencia de la situación que se está viviendo en Siria.
Que la sociedad nos tenemos que movilizar está por encima de toda duda. Pero que lo hagamos bajo la simbología de la izquierda, no está del todo claro. Ellos han gobernado y el resultado está ahí.

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