Zarazaga

El Cinturón de castidad

José Luis Zarazaga
“La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil.”
José Luis Zarazaga Pérez.-Hoy antes de comenzar otra de las pequeñas diatribas de este humilde desarticulista, quiero comentar que no solamente Sanlucardigital ha cumplido su onomástica o aniversario, si no que nuestro amable Equipo de Desgobierno ha cubierto el primer año de esta legislatura, eso sí como viene siendo costumbre con la primera baja y el nuevo nombramiento en un área tan importante como es cultura. Mis felicitaciones al nuevo delegado y espero que tome nota de lo que dijo Kurt Teicholsky: “La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil.”
¿Que haríamos sin la venida estación tras estación de nuestros políticos?,  Como diría Bécquer:

Volverán las oscuras golondrinas /en tu balcón sus nidos a colgar, /y, otra vez, con el ala a sus cristales / jugando llamarán; pero aquéllas que el vuelo refrenaban  /   tu hermosura y mi dicha al contemplar, /aquéllas que aprendieron nuestros nombres… / ésas… ¡no volverán!

Menos mal que me considero ecologista ya que si no cuando se acerque la próxima campaña electoral las voy a recibir a escopetazo limpio.
Volviendo a nuestro tema, hoy  he tenido una agradable encuentro y menos mal porque ya uno ha llegado a pensar que esto de la política local es como el Walkin Dead ese de la Sexta, vamos que aquí todos somos caminantes y ellos son los únicos que sobreviven.
Mi amigo Alberto ha tenido a bien aclararme que toda la historia que preside nuestra política local y no tan local es agachar la cabeza y decir si wuana a todo lo que propongan esos señores que nos desgobiernan.
 
Esto es una apreciación harto curiosa y claro exponente en un pueblo que no tiene ilusiones, insolidario y con un índice de analfabetismo brutal. Si conociéramos bien la historia veríamos que existen demasiados falsos mitos y uno de ellos era el llamado cinturón de castidad. Curiosamente y en realidad, el cinturón de castidad era utilizado por las mujeres como defensa contra las violaciones, en época de acuartelamiento de soldados, durante viajes y en estancias nocturnas en posadas. Su uso era más frecuente en enfermeras y religiosas que atendían heridos en los frentes de batalla para evitar las susodichas violaciones.
 
Es un dato curioso lo que me hace pensar que pocas cosas han cambiado ya que leyendo nuestro medio digital se me viene a la mente que deberíamos de buscar una especie de cinturón de castidad que impida que estos que dicen que trabajan por nuestro bien común violen nuestro intelecto,  o eso o es que somos todos tontos .
Voy a poner un par de ejemplos que me hacen dudar de la capacidad de raciocinio de nuestro Equipo de Desgobierno:
1º. Si Sanlúcar es el pueblo que menos deuda tiene por habitante, tiene todos los pagos al día y la deuda con proveedores es irrisoria, y todo esto me lo creo a pie juntillas y no tengo ninguna duda, ¿Cuál ha sido el error que volcó la aceptación del plan de ajuste?
 2º. Si el tema es una particularidad del Área de Economía y Hacienda, ¿por qué se repiten más que los loritos cuando nuestra Delegada lo dejó más clarito que el agua?
Como me acabo de poner el cinturón de castidad intelectual, creo que la respuesta es clara, cuando no se tiene nada que decir, venga ya diálogo de besugos.
   Decía Pitágoras de Samos lo siguiente: 
 
“Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.”
 
Cuidado, que el pueblo no es el tonto, puede ser en algún caso poco inteligente pero sabe distinguir al mediocre, que no es más que aquel que pregona una propuesta como suya, pero que no está dentro de sus competencias ni de sus facultades. Aún no estamos en campaña pero el caso es el mismo, prometo, invento y digo todo tipo de tonterías para poder ganar.
Nuestros políticos se piensan que han alcanzado el cielo cuando ven una cámara, ya sea de Telenina o del Youtube. Ahí es donde podemos encontrar a nuestro aprendiz de político en su salsa, da igual lo que se diga, lo importante es salir mirando a la cámara, con seriedad y hablando hasta por los codos, el mensaje que se transmite no es lo importante.
Oscar Wilde nos decía:
“Un tonto nunca se repone de un éxito”
Para finalizar y no extenderme, ya que el tema tiene miga, hay que recordar que si nuestro político es una marioneta de la Tía Norica, el cinturón de castidad intelectual que cada ciudadano posee nos lo muestra como simples embudos, pues solo buscan el poder y después no garantizan la retribución social. Dentro de tres años veremos si el pueblo ha utilizado bien el cinturón y ha evolucionado.
 Me quedo con la apreciación de Antonio Maura y Montaner:
“Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen.”
 
 

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