Cartas de una sombra

José Antonio Córdoba
Las aguas de Terranova.
José Antonioo Córdoba.-En estos días pasados, se ha celebra-do el centenario del hundimiento de no de los iconos del progreso de la humanidad, ¡el Titanic!.El hundimiento de este trasatlántico dejó el mundo de lo real, para pasar a la leyenda y bañarse en las aguas de la mitología.
Desde su construcción en los muelles de Southampton en Inglaterra, el Titanic estaba marcado por una sombra oscura. Pese a sus colosales dimensiones de la época, su más que acertado e impresionante decoración interior, y los servicios que prestaba, no pudieron romper el destino que le esperaba en las frías aguas de Terranova.
Como siempre ocurre con todo aquellos que se nos escapa a la comprensión humana, tras el desastre titánico, ríos de tinta han venido corriendo desde entonces, para tratar de dar explicación a un suceso que conmovió a la Humanidad. A ello hubo de sumarse la imposibilidad durante muchísimos años de encontrar los restos de este insumergible navío. Pero quizás, si su hundimiento y desaparición temporal dio rienda suelta a la pluma, no menos lo ha sido desde 1986, cuando fue descubierto el Titanic en el lecho marino de Terranova. Desde entonces, han proliferado películas, documentales, reiteradas expediciones internacionales al lugar, así como museos y exposiciones itinerantes donde se nos muestra piezas del barco, enseres y maquetas del navío, reportajes fotográficos e imágenes en vivo obtenidas por los robots submarinos que han podido acceder al interior del Titanic, paseándose por algunas de sus cubiertas.
De las causas del hundimiento se viene hablando largo y tendido, incluso conforme se avance en las nuevas tecnologías se podrán ir concretando las causas que rodearon a esta tragedia.
Pero yo me quedaría con las palabras del Dr. Cabrera, quien más o menos decía así:”El Titanic fue algo más que un barco, pues en su pasaje se dieron cita personas de todos los rincones de Europa…”Algo que es digno estudiar para sopesar si existen causas mayores a la  simple casualidad de la Naturaleza o la rivalidad naviera…

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