Somos nosotros

José Antonio Bustamante
El nuevo eje del mal
José A. Bustamante.-Los tristes atentados del 11-S en EEUU sirvieron, entre otras cosas, para que señalaran públicamente a una serie de países que denominaron el “eje del mal”, cuna de terroristas y de dirigentes que merecían ser ajusticiados. Si muchos de estos dirigentes ocupaban esos cargos y tenían ese poder era, en gran parte, gracias a la ayuda y apoyo recibido del mundo occidental en general y de EEUU en particular, parecía no importar mucho.

Así mismo sirvió para dar un gigantesco paso atrás en cuanto a derechos humanos y privacidad individual se refiere, ya que todos éramos susceptibles de ser terroristas en potencia y nuestros teléfonos y comunicaciones a través de la red de redes podían ser interceptadas en cualquier momento con la excusa de evitar un desastre mundial. Los nuevos Reyes del Mambo, los que orgullosamente posaron para la famosa foto de Las Azores decidieron que ellos eran los elegidos para establecer un nuevo orden mundial, que estaban por encima de la ley y de las Naciones Unidas y que podían impunemente invadir países y mantener prisiones como la de Guantánamo.
 
Con la crisis financiera mundial que nos asola a todos han decidido hacer algo parecido, solo que en este caso el nuevo eje del mal lo constituimos los desempleados y trabajadores. Los lumbreras de la política nacional e internacional han decidido que nosotros somos los culpables de esta triste situación y no han dudado en señalarnos y castigarnos. Esta vez, en vez de invadir países, han optado por invadir directamente nuestros hogares y nuestras economías a través de reformas laborales, recortes sociales y hasta intentan abortar cualquier intento de manifestación pública a base de palos y detenciones.
 
Que nadie piense que cuando el jefe superior de Policía de la Comunidad Valenciana se refirió a los manifestantes como “el enemigo” se equivocó, simplemente seguía unas directrices y una estrategia claramente marcada.  Exactamente la misma estrategia que siguió el presidente de la CEOE, Juan Rosell, al afirmar que los desempleados encuentran trabajo "milagrosamente" cuando falta un mes o dos para agotar su prestación, dando a entender que el que está desempleado es porque quiere e ignorando los muchos miles que no tienen prestación alguna.
 
Somos, para ellos, el nuevo eje del mal y no dudan en señalarnos mientras son incapaces de hacer la más mínima autocrítica. 3 billones de  dólares ha costado la guerra de Irak; no encontraron nada de armas (como ya anticiparon los inspectores de la ONU) pero se vanaglorian de haber llevado a aquél país la democracia. Su democracia.
 
Tampoco hemos visto autocrítica de estos políticos que nos quieren dar ahora clases de honradez y gestión por el enorme déficit que tienen a las CCAA atadas de pies  y manos con una cifra histórica de  140.083 millones de euros en 2.011. Cuatro comunidades están por encima de la media de 13,1% sobre el PIB: Cataluña, C. Valenciana, Castilla-La Mancha y Baleares. ¿Es tolerable que las Baleares, con menos habitantes que la provincia de Cádiz tenga una deuda de 4.432 millones de euros frente a los 14.314 de toda Andalucía? ¿Estos son los que se supone van a venir aquí a enseñarnos el camino de la honestidad y de la buena gestión?
 
Pues de toda esa buena gestión, los culpables, los señalados, somos nosotros, el nuevo eje del mal, los que tendremos que pagar todo este despilfarro fruto de una desfachatez sin igual. Somos nosotros los pecadores y puede que hasta tengan su parte de razón.  Hemos pecado durante muchos años de una cierta pasividad y apatía, pero eso ha empezado a cambiar y estamos pasando de ser meros espectadores a participantes activos; tal y como leí en una pintada hace algunos meses: “mensaje para los ricos, no nos enfadéis los pobres somos muchos más”.
 
 

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