Visita al Juan Sebastián Elcano

Eduardo Dominguez Lobato-Rubio
Visita al Buque Escuela de la Armada Española Juan Sebastián Elcano
Eduardo Dguez.-Lobato Rubio.-Subíamos al Bergantín-Goleta, por la banda de estribor, por entre los peldaños justamente distribuidos de esa pasarela que nos habría de dejar, ya abordo, a pie del palo mayor.
Y cuando subíamos, paso a paso por la pasarela de suelo de madera de teka divisábamos ya la majestuosidad de sus 96 metros de eslora.
En la cubierta nos recibía su Comandante, el Capitán de Navío, Alfonso Gómez Fernandez de Cordoba, con su gorra azul, manejador de una tripulación de 245, hombres y mujeres, y acogedor envolvente que habría de ir introduciéndonos con paciencia en las mil artes de la mar que atesora este Buque, veterano ya, desde que fuera construido por los años 1920.
Y luego el segundo, Capitán de Fragata, Juan Gonzalez-Aller Lacalle, quién desde hacía semana preparaba con las dos Fundaciones esta visita institucional. Porque así, en la certeza de las relaciones, en la proximidad de los actos y en el seguimiento de sus navegaciones estaremos mucho más cerca Sanlúcar y la Armada Española, el Buque Escuela Juan Sebastián Elcano y Sanlúcar 2019–2022.Y luego la fotografía de grupo donde Antonio Vila, Antonio Reyes y Alfonso Saez, anotaban en la memoria tantos detalles a la mano, tanta sabiduría marinera alrededor de palabras como bitácora, puntal, aparejo u eslora. Y también Eduardo Domínguez-Lobato, Algelines Rodriguez y Alvaro de Guzman, fotografiando con la mirada, los aparejos del palo Asturias, el mascarón de proa, al alcázar, el castillo o la toldilla.
 
Y también Eduardo Otaola, Ignacio Sanchez, Rafael Pacheco y Juan Luis Garcia, marineando ensimismados entre las jarcias, obenques y las amarrras de babor.
Luego, en la camareta de oficiales el Comandante nos ofrecía un café con pastas, durante el cual pudimos recibir de su mano dos libros, a modo de obsequio, sobre la Historia de la Marina y de las navegaciones, y las Fundaciones, a su vez, de manos de sus representantes pudieron hacerle entrega de dos diplomas, recordadores de la excepcional importancia del Buque en este futuro que se nos acerca, Sanlúcar 2019 – 2022.
 
Por marinero, por español, por ser abridor de mares, y por hacer superior, a nuestras gentes de Marina. Por descubridor, navegante, por un millón de cosas, por dibujante, de estas galas de España, allende los mares… Y hay más…. Timonel trepidante de la carta universal…. Sanlúcar 2019 – 2022.
Gracias Comandante, y tenga por cierto que desde esta tierra firme hablaremos siempre del buen hacer de este nuestro Buque Escuela, trocito de España que abre la piel de la mar una y mil veces, desde hace casi cien años, entre uno y cien puertos, por esos mundos, por todos esos otros mundos que surcáis… Gracias Comadante.

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