Brutalidad Política.
En estos días cuando este humilde desarticulista visiona alguno de los programas en los que tan alegremente debaten la Soraya, la Cospedal, el De Guindos y el remate de los tomates con el Gallardón, uno no es que tenga nauseas es que parece que está uno visionando el antiguo NODO. José Luís Zarazaga Pérez.- Hoy este humilde desarticulista no piensa hablar de los hechos acaecidos en Valencia, ¿total para qué?, se pregunta uno si la imagen con la que nos ha obsequiado nuestro amable editor lo dice todo por sí misma, ¡Y yo que pensaba que esos tiempos ya estaban muy lejanos! Aunque el ejemplo de lo que está ocurriendo en los tres meses que llevamos sufriendo al nuevo equipo de desgobierno pudiera hacernos pensar que estamos ante el gobierno de los brutos no es así, estamos viviendo lo que hace un gobierno que se cree con el don de la verdad absoluta y su arma de aplicación es la brutalidad política.
Marianito el Corto, ya que no merece otro apelativo, no se ha dado cuenta o no quiere darse que el Estado se ha definido siempre como un pacto colectivo en el cual todas las personas se reunieron y se pusieron de acuerdo en crearlo como una forma de organizarse y garantizar la convivencia, la seguridad y la estabilidad social.
No sé que hubieran pensado los antiguos griegos si la plaza pública o el Ágora hubiera sido desalojada a golpe de porra y rotura de cabezas para garantizar que unos jóvenes no manifestaran sus preocupaciones, lo que si es seguro que lo habrían premiado con el ostracismo.
Marianito y sus secuaces deberían darse cuenta antes de justificar lo injustificable que el Estado somos todos. Estos impresentables del Partido Impopular, se han pensado que con salir en la caja tonta van a lograr persuadir al ciudadano de a pie en la idea de que aunque acaben con el Estado del Bienestar es por el bien del pueblo, pero bien pensado en algo tienen razón, ya que piensan que el pueblo son ellos y sus amigotes.
Brutalidad política es hacernos creer que la pobreza se resolverá el día en que seamos más caritativos con los otros y les demos un plato de comida, y lo peor, es que con esa teoría deposita en la población las obligaciones que el Estado debería de cumplir pero no habla, por ejemplo, de redistribuir más equitativamente el dinero público y suspender las privatizaciones brutales que solo benefician a su círculo cercano, proyecto que es la propuesta del neoliberalismo más descarado y benefactor de los grandes empresarios.
En estos días cuando este humilde desarticulista visiona alguno de los programas en los que tan alegremente debaten la Soraya, la Cospedal, el De Guindos y el remate de los tomates con el Gallardón, uno no es que tenga nauseas es que parece que está uno visionando el antiguo NODO.
Estos impresentables están construyendo lo que creen que es la cultura política sobre sofismas mentirosos y anquilosados en el tiempo y que no hacen más que justificar su visión de lo que es el poder.
En Historia de la Política se nos decía lo siguiente: “Cualquier Estado es, ante todo, la organización política de la clase dominante que garantiza sus intereses de clase, mientras que todo derecho representa en si la voluntad de esa clase, pues un Estado es en últimas, el aparato defensor del régimen económico que favorece a quienes tienen el poder .La función principal de todo Estado consiste en satisfacer las necesidades económicas de la clase dominante; y por tanto pretende mantener a los trabajadores en una condición de explotación, de ahí la intención de la imposición de unos poderes hegemónicos, el control de las elites y la imposición de la voluntad de esas élites sobre la población en general.”
Ese modelo de imposición y dominación es lo que estos impresentables llaman Democracia; es ese modelo de dominación el que quieren que sostengamos nosotros mismos con las elecciones, es decir que nos frían a impuestos, que nos humillen, que nos quiten las pensiones o el desempleo y que encima paguemos para que las fuerzas del orden los defiendan del pueblo, que es su mayor enemigo.
Para finalizar quiero destacar que afortunadamente aun contamos con medios para acabar con dicha brutalidad, siempre se ha dicho que a Rey Muerto, Rey Puesto, aunque haya que esperar cuatro años, la brutalidad en el ámbito político puede ser generalizada pero lo que no han comprendió y no comprenderán nunca los políticos que nos desgobiernan es que nunca podrá dotarse de invisibilidad.
Como diría Unamuno:”Venceréis, pero no convenceréis”, ya que afortunadamente aun nos queda la libertad digital.
Ruego a mis queridos lectores que sepan perdonan que este humilde desarticulista haya tocado hoy un tema tan serio, como dirían en mi pueblo: “a las penas puñalás”, y el próximo día hablaremos de nuestro Equipo de Desgobierno, que ya me he enterado que la Chiquitilla anda con la mosca detrás de la oreja y no quiere alejarse mucho del sillón no vaya a ser que sea verdad el dicho de la que se fue a Sevilla perdió su silla.
Aunque no sé si vendrá a cuento, me han dicho por ahí lo siguiente: “Una mancha de mora, con otra mora se quita”, hay que ver lo que son los dichos populares, ¿ustedes que creen que significa eso?
